California ha confirmado que conservará sus requisitos de vacunación obligatoria para que los estudiantes puedan asistir a los centros educativos públicos, según informó el Times of San Diego. La decisión estatal se mantiene al margen de la orden emitida por el gobierno federal del presidente Donald Trump, que apunta en una dirección distinta en materia de inmunización.

De acuerdo con la fuente, las autoridades de California sostienen que la normativa vigente en el estado responde a criterios de salud pública establecidos por décadas y que su modificación requeriría acción legislativa local, independientemente de las directrices que emanen de Washington. La posición del gobierno estatal subraya el principio de autonomía de los estados en materia sanitaria y educativa, consagrado en el sistema federal estadounidense.

California exige actualmente que los menores estén vacunados contra enfermedades como sarampión, poliomielitis, varicela y hepatitis B, entre otras, antes de ingresar a guarderías o escuelas públicas. Las exenciones médicas están permitidas bajo condiciones específicas, aunque las religiosas y filosóficas fueron eliminadas por el estado en 2015 tras un brote de sarampión en Disneyland.

El Times of San Diego señala que esta divergencia entre la política estatal y la federal refleja una tensión más amplia sobre quién tiene la autoridad para definir los estándares de salud escolar en el país. Funcionarios de salud de California, citados por el medio, han reafirmado que los protocolos de vacunación contribuyen a mantener altas tasas de inmunización comunitaria y a proteger a los estudiantes más vulnerables que no pueden vacunarse por razones médicas.

No se han anunciado medidas legales inmediatas por ninguna de las partes, según la información disponible en la fuente consultada.

Fuente: Times of San Diego