El Gobierno de Cuba se prepara para responder militarmente a «cualquier agresión» de Estados Unidos y ya ha desplegado soldados en todo el territorio nacional, según informó el diario argentino El Cronista el 4 de noviembre de 2026. El medio sitúa el movimiento de tropas en el marco de una postura defensiva de La Habana frente a Washington.

Lo que reporta El Cronista

De acuerdo con la publicación, las autoridades cubanas han puesto a sus fuerzas en estado de preparación y han extendido la presencia de efectivos militares por el conjunto del país. El diario recoge la expresión «cualquier agresión» como parte del mensaje con el que el Ejecutivo de la isla justifica estas medidas.

Una doctrina defensiva de larga data

La idea de una defensa que involucre al conjunto de la sociedad no es nueva en la isla. Desde la década de 1980, la doctrina militar cubana conocida como «Guerra de Todo el Pueblo» contempla la participación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, de las milicias y de la población civil en la protección del territorio ante una posible invasión extranjera. Cuba ha realizado periódicamente ejercicios de defensa nacional que forman parte de esa estrategia.

Antecedentes de la tensión bilateral

Las relaciones entre ambos países se rompieron en 1961, poco después de la llegada al poder de Fidel Castro, y ese mismo año tuvo lugar el intento de invasión de Bahía de Cochinos, respaldado por Washington. En 1962, la crisis de los misiles llevó al mundo al borde de un conflicto nuclear. Desde 1960, Estados Unidos mantiene además un embargo económico, comercial y financiero sobre la isla, que el Gobierno cubano denuncia de forma recurrente.

En diciembre de 2014, los presidentes Barack Obama y Raúl Castro anunciaron el restablecimiento de relaciones diplomáticas, formalizado en 2015 con la reapertura de las embajadas. Ese acercamiento se enfrió en los años posteriores, con la adopción de nuevas sanciones durante el primer mandato de Donald Trump. Tras su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, la Administración volvió a incluir a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo del Departamento de Estado, una designación que La Habana rechaza.

Estados Unidos conserva, además, la base naval de Guantánamo, en el extremo oriental de la isla, que ocupa en virtud de un acuerdo de arrendamiento firmado a comienzos del siglo XX y cuya devolución reclama el Gobierno cubano.

Próximos pasos

El despliegue y las declaraciones reportadas por El Cronista quedan pendientes de nuevas comunicaciones oficiales por parte de las autoridades cubanas y de una eventual respuesta del Gobierno estadounidense. Las fuentes oficiales de ambos países, como el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y el Departamento de Estado de EE. UU., son las instancias que pueden confirmar o precisar el alcance de estas medidas.

Fuente: El Cronista