Estados Unidos presta de forma discreta apoyo a la ofensiva que Arabia Saudita desarrolla en Yemen, mediante labores de inteligencia y reabastecimiento de combustible, según informó el medio especializado en Oriente Medio Al-Monitor en un reportaje difundido a comienzos de octubre de 2026. La información, atribuida a esa publicación, describe una cooperación de bajo perfil que no habría sido anunciada públicamente por las autoridades de ninguno de los dos países.

De acuerdo con el titular y el resumen del trabajo periodístico, la ayuda estadounidense se concentraría en dos áreas concretas. La primera es el suministro de inteligencia, un concepto que, en el ámbito militar, abarca desde imágenes satelitales y datos de vigilancia hasta análisis sobre movimientos de fuerzas adversarias. La segunda es el reabastecimiento de combustible, una capacidad logística que permite a las aeronaves de combate permanecer más tiempo en el aire y operar a mayor distancia de sus bases sin necesidad de aterrizar.

El material de origen disponible no detalla la magnitud de la colaboración, el número de misiones implicadas ni el marco legal en el que se ampararía. Tampoco incluye, en su versión resumida, declaraciones oficiales de la Casa Blanca, del Departamento de Defensa o del Gobierno saudí que confirmen o desmientan lo publicado. Por ello, el contenido debe entenderse como una información atribuida a Al-Monitor, cuya veracidad y alcance corresponden a la fuente citada.

Para comprender el alcance de la noticia conviene recordar el origen del conflicto. Yemen atraviesa una guerra civil desde 2014, cuando el movimiento hutí, conocido como Ansar Alá y respaldado políticamente por Irán, tomó la capital, Saná, y forzó la salida del Gobierno internacionalmente reconocido. En marzo de 2015, una coalición encabezada por Arabia Saudita intervino militarmente con el objetivo declarado de restituir a ese Gobierno. Desde entonces, el país ha sufrido una de las mayores crisis humanitarias del mundo, según Naciones Unidas, con millones de personas desplazadas y una dependencia generalizada de la ayuda alimentaria.

El respaldo de Washington a Riad en esta guerra tiene antecedentes documentados. Desde 2015, durante la administración de Barack Obama, Estados Unidos ofreció apoyo logístico y de inteligencia a la coalición, incluido el reabastecimiento aéreo. Ese programa se mantuvo hasta noviembre de 2018, cuando el Gobierno de Donald Trump anunció su fin tras las críticas por las víctimas civiles y en medio de la presión posterior al asesinato del periodista Jamal Khashoggi. En 2019, el Congreso aprobó una resolución sobre poderes de guerra para limitar la participación en el conflicto, que fue vetada por el presidente.

En febrero de 2021, el presidente Joe Biden anunció el fin del apoyo estadounidense a las «operaciones ofensivas» en Yemen, aunque Washington mantuvo la cooperación defensiva con Arabia Saudita. En abril de 2022 entró en vigor una tregua mediada por la ONU que redujo de forma notable los combates y que, tras dos prórrogas, expiró en octubre de ese año sin renovación formal, si bien la calma relativa se prolongó durante un tiempo. Más tarde, desde finales de 2023, los ataques hutíes contra el tráfico marítimo en el mar Rojo volvieron a situar a Yemen en la agenda de seguridad internacional y motivaron acciones militares estadounidenses y de otros países.

Para la comunidad venezolana y latina en Estados Unidos, el asunto tiene una dimensión principalmente política e informativa. El alcance de la participación militar en el extranjero, las facultades del Congreso para supervisarla y su posible efecto sobre la seguridad de las rutas marítimas y los precios de la energía son temas que influyen en el debate público nacional, en el que estas comunidades participan como votantes y contribuyentes. No obstante, el material de origen no vincula de forma directa la noticia con ese colectivo.

Queda por ver si las autoridades estadounidenses o saudíes confirman, matizan o rechazan lo publicado por Al-Monitor, y si el Congreso o Naciones Unidas piden aclaraciones sobre el papel de Washington en la ofensiva. LATIVA NEWS seguirá la evolución del caso y actualizará la información cuando existan pronunciamientos oficiales que permitan verificar los datos atribuidos a la fuente.

Fuente: Al-Monitor