Estados Unidos está trasladando a México a migrantes procedentes de Venezuela, Colombia, Nicaragua y Haití, según informó el diario venezolano El Nacional el 30 de octubre de 2026. La noticia vuelve a situar a México como país receptor de personas que no son nacionales suyos, en el marco de la política migratoria de Washington.

Un patrón con antecedentes recientes

La práctica de enviar a México a ciudadanos de terceros países no es nueva. En enero de 2023, el gobierno del entonces presidente Joe Biden anunció que México aceptaría el regreso de cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos expulsados desde Estados Unidos, a la vez que se abría una vía legal limitada para ingresar al país mediante el programa de permiso humanitario (parole). El esquema se apoyaba en el Título 42, una norma sanitaria de la pandemia que permitía expulsiones rápidas y que concluyó en mayo de 2023.

Desde el regreso de Donald Trump a la presidencia, en enero de 2025, su administración ha insistido en ampliar las deportaciones y en recurrir a acuerdos con otros países para recibir a personas que no son sus ciudadanos. En junio de 2025, el Tribunal Supremo de EE. UU. permitió que continuaran las expulsiones a terceros países mientras avanzaban los litigios sobre su legalidad.

Por qué México

Por su frontera de más de 3.000 kilómetros con Estados Unidos y por ser corredor tradicional de tránsito, México ha sido el principal punto de contacto de estos arreglos. Las nacionalidades mencionadas, venezolana, colombiana, nicaragüense y haitiana, figuran entre las que más han recorrido la ruta migratoria hacia el norte durante los últimos años, impulsadas por crisis políticas, económicas y de seguridad en sus países de origen.

Qué significa para usted

La medida concierne a migrantes de esas cuatro nacionalidades que se encuentran bajo custodia o procesos de las autoridades migratorias estadounidenses. Las condiciones, los criterios y los plazos de cada traslado los establecen el Departamento de Seguridad Nacional (dhs.gov) y las agencias que dependen de él, como ICE y USCIS (uscis.gov), que publican comunicados y actualizaciones de política. Para conocer la postura mexicana, la información oficial corresponde a la Secretaría de Relaciones Exteriores y al Instituto Nacional de Migración de México.

Se espera que ambos gobiernos o los tribunales estadounidenses aporten más detalles sobre el alcance de los traslados, mientras continúan los procesos judiciales sobre las expulsiones a terceros países.

Fuente: El Nacional