Estados Unidos ha eliminado las restricciones que pesaban sobre las aerolíneas mexicanas y permitirá la apertura de nuevas rutas desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), según informó el medio LatinUS en una nota publicada el 16 de octubre de 2026. La decisión, de confirmarse en los términos descritos por esa fuente, supondría un cambio relevante en el funcionamiento del mercado aéreo entre ambos países.

El material de origen disponible se limita al titular y al resumen de la publicación, de modo que todavía no se conocen con precisión aspectos como las compañías beneficiadas, el número de rutas que podrán operarse, las fechas de entrada en vigor o el organismo estadounidense que formalizó la medida. Esos detalles deberán verificarse en los comunicados oficiales de las autoridades de aviación de Estados Unidos y de México. Lativa News atribuye la información exclusivamente a LatinUS.

La relación aérea entre ambos países se rige por un acuerdo bilateral de transporte aéreo firmado en 2015, que amplió de manera notable las posibilidades de operación para las aerolíneas de ambas naciones. El corredor México-Estados Unidos figura entre los más transitados del continente, con un flujo constante de pasajeros por motivos turísticos, laborales y familiares, y con una importante actividad de carga. Cualquier ajuste regulatorio en este mercado tiene efectos directos sobre la oferta de vuelos, la competencia entre compañías y las tarifas disponibles para los viajeros.

El AIFA, ubicado en Santa Lucía, en el Estado de México, fue inaugurado en marzo de 2022 como parte de un sistema aeroportuario metropolitano que integra también al AICM y al aeropuerto de Toluca. El AICM, el más grande del país, ha operado durante años con altos niveles de saturación, y el Gobierno mexicano ha impulsado desde entonces el traslado parcial de operaciones hacia el AIFA, incluidas algunas de carga. Estas decisiones generaron conversaciones con Washington, que planteó reservas sobre su compatibilidad con el acuerdo bilateral vigente.

En los últimos años, las autoridades estadounidenses también han adoptado medidas que afectaron a las aerolíneas mexicanas. En 2021, la Administración Federal de Aviación (FAA) rebajó la calificación de seguridad aérea de México a la categoría 2, lo que impidió a las compañías del país abrir nuevas rutas o ampliar servicios hacia territorio estadounidense. La FAA restituyó la categoría 1 en 2025. Ese mismo año, el Departamento de Transporte de Estados Unidos aplicó medidas que limitaron ciertas operaciones de aerolíneas mexicanas, según informaron entonces las autoridades y medios especializados.

Para la comunidad latina en Estados Unidos, y en particular para los millones de personas de origen mexicano, la eventual apertura de nuevas rutas podría traducirse en más opciones de conexión con ciudades de México, sobre todo si las compañías deciden ampliar su oferta desde el AIFA, que ofrece una alternativa al congestionado AICM. Una mayor competencia suele repercutir en la variedad de horarios y, en ocasiones, en los precios, aunque el resultado concreto dependerá de las decisiones comerciales de cada aerolínea y de la demanda en cada mercado. Los viajeros que planeen desplazamientos por razones familiares o turísticas deberán consultar directamente con las compañías la disponibilidad real de los nuevos vuelos.

Aún está por conocerse el calendario de aplicación. Normalmente, la puesta en marcha de nuevas rutas exige que las aerolíneas soliciten autorizaciones, registren sus itinerarios ante los reguladores y coordinen franjas horarias con los aeropuertos, procesos que requieren semanas o meses. Lo previsible es que las autoridades de ambos países y las propias compañías ofrezcan en los próximos días información adicional sobre el alcance de la medida y sobre los primeros destinos que se anunciarán.

Fuente: LatinUS