La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) presentó una demanda formal ante una corte del estado de Florida, en Estados Unidos, contra la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), en la que denuncia lo que describe como una campaña de acoso dirigida contra su presidente, Gianni Infantino, según informó el medio Lancaster Online con fecha del 29 de septiembre de 2026. La acción legal marca un punto de quiebre sin precedentes en la relación entre las dos instituciones más poderosas del fútbol mundial.
De acuerdo con la información difundida por la fuente, la FIFA alega que la UEFA ha llevado a cabo conductas sistemáticas orientadas a presionar y hostigar a Infantino en el ejercicio de sus funciones como máxima autoridad del organismo global. La demanda fue radicada en una jurisdicción estadounidense, lo que sugiere que al menos parte de los hechos denunciados tendría conexión con actividades o intereses económicos vinculados al territorio de Florida, aunque los detalles procesales específicos de la acción no fueron completamente detallados por la fuente consultada.
La elección de un tribunal estadounidense para dirimir una controversia entre dos organismos deportivos con sede en Europa constituye, en sí misma, un elemento relevante del caso. Florida ha consolidado su posición como un centro neurálgico del fútbol de alto nivel en el hemisferio occidental: la entidad alberga franquicias de la Major League Soccer, es sede frecuente de partidos internacionales de alto perfil y fue uno de los estados anfitriones de la Copa del Mundo de 2026, celebrada de forma conjunta por Estados Unidos, Canadá y México. La jurisdicción elegida podría responder a la creciente presencia comercial y operativa de la FIFA en esa región.
La tensión entre la FIFA y la UEFA tiene antecedentes que se remontan a años de fricciones institucionales. Desde que Infantino asumió la presidencia de la FIFA en 2016 —tras la renuncia de Joseph Blatter en medio de una profunda crisis de gobernanza— las diferencias estratégicas con la UEFA han sido frecuentes y notorias. Entre los puntos de mayor discrepancia se encuentran el formato y la expansión del Mundial de Clubes, la creación de nuevas competiciones globales y la distribución de los ingresos generados por los torneos internacionales. La UEFA, liderada históricamente por Aleksander Čeferin, ha cuestionado en repetidas ocasiones las iniciativas de Infantino por considerarlas lesivas para los calendarios de las ligas nacionales europeas y para los intereses de los clubes del continente.
El conflicto se agudizó notablemente en el contexto del relanzamiento del Mundial de Clubes en formato ampliado de 32 equipos, cuya primera edición se disputó en Estados Unidos en 2025. La UEFA y varios clubes europeos expresaron su oposición a esa competición, argumentando que saturaba el calendario y ponía en riesgo la salud de los futbolistas. Ese desacuerdo derivó en disputas legales ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) y en presiones políticas a nivel institucional, lo que refleja que el terreno de juego entre ambas organizaciones ha trascendido largo tiempo los límites del deporte para adentrarse en el ámbito legal y financiero.
Para la comunidad latina en Estados Unidos, y en particular para los millones de aficionados venezolanos, colombianos, mexicanos y de otras nacionalidades radicados en Florida y en el resto del país, esta controversia tiene una dimensión concreta. El estado es hoy uno de los epicentros del crecimiento del fútbol en Norteamérica, y cualquier inestabilidad en la cúpula del organismo rector mundial podría generar incertidumbre sobre la organización de futuros torneos internacionales en la región, así como sobre los acuerdos comerciales que sostienen la expansión de la disciplina en el continente americano.
Según la información disponible a través de la fuente citada, la demanda se encuentra en sus etapas iniciales. No se han dado a conocer públicamente los plazos procesales ni la respuesta formal de la UEFA ante el tribunal de Florida. Se espera que ambas organizaciones emitan comunicados institucionales en los próximos días en los que detallarán sus posturas respectivas. La FIFA y la UEFA no habrían hecho declaraciones adicionales más allá de la presentación del escrito legal, de acuerdo con lo reportado hasta el momento de publicación de esta nota.
Fuente: Lancasteronline



