La confianza del consumidor en Estados Unidos continúa deteriorándose, impulsada por el encarecimiento de la gasolina y las persistentes tensiones comerciales a nivel internacional, según informó Bloomberg.

De acuerdo con el medio financiero, los hogares estadounidenses perciben con mayor cautela su situación económica, un indicador que los analistas siguen de cerca dado que el gasto del consumidor representa el principal motor de la economía del país.

El alza en los precios del combustible incide directamente en el presupuesto familiar, reduciendo la capacidad de gasto en otros rubros. Al mismo tiempo, las fricciones comerciales generan incertidumbre en las cadenas de suministro y en los precios de bienes importados, factores que, según Bloomberg, contribuyen a la caída sostenida del indicador.

Este descenso en la confianza del consumidor se suma a una serie de señales mixtas que los mercados y responsables de política económica monitorean para evaluar la trayectoria de la economía estadounidense en el último trimestre del año.

Fuente: Bloomberg