Manchester City ha reiterado su posición de inocencia frente a los más de 100 cargos por presuntas irregularidades financieras que la Premier League le formuló en febrero de 2023, según informó el medio Proceso. El club, uno de los más poderosos del fútbol mundial, enfrenta un proceso disciplinario que se desarrolla ante un panel independiente y que se considera el más extenso y complejo en la historia del fútbol inglés.

De acuerdo con la información atribuida a la fuente, la institución con sede en Mánchester sostiene que ha cumplido en todo momento con las normativas financieras vigentes y que aportará las pruebas necesarias para demostrar su postura ante el tribunal. Los cargos abarcan un período que va desde la temporada 2009-10 hasta la 2017-18 e incluyen acusaciones relacionadas con la declaración incorrecta de ingresos, pagos a jugadores y entrenadores no registrados debidamente, así como el presunto incumplimiento de las reglas de beneficio económico de la liga.

El panel independiente, compuesto por árbitros y expertos jurídicos designados para este caso, comenzó a escuchar los argumentos de ambas partes a finales de 2024 y se espera que el proceso se prolongue durante varios meses más, dada la magnitud y el volumen de documentación involucrada. La Premier League, por su parte, ha señalado que las acusaciones se fundamentan en una investigación de cuatro años que incluyó el análisis de más de 10 millones de documentos.

Para entender la dimensión de este caso, es necesario remontarse a 2008, cuando el club fue adquirido por el fondo soberano de Abu Dabi, transformándose en uno de los equipos con mayor inversión económica del planeta. Desde entonces, Manchester City ganó numerosos títulos en Inglaterra y conquistó la Liga de Campeones de la UEFA en 2023, consolidándose como una potencia deportiva global. No obstante, su vertiginoso ascenso también despertó interrogantes en organismos reguladores sobre el origen y la declaración de los recursos que financiaron ese crecimiento.

En 2020, la UEFA llegó a excluir al club de sus competiciones europeas por dos temporadas al considerar que había violado las normas de juego limpio financiero, conocidas como Fair Play Financiero. Sin embargo, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) revocó esa sanción al concluir que los cargos habían prescrito o no estaban suficientemente acreditados. Ese antecedente marcó el debate sobre la capacidad de los organismos rectores del fútbol para fiscalizar a los clubes más poderosos y alimentó el proceso que ahora lleva adelante la Premier League en el ámbito doméstico.

El caso ha generado debate entre los demás clubes de la liga inglesa, varios de los cuales han estado atentos al desarrollo del proceso dado que su resolución podría sentar precedentes sobre cómo se aplican y se hacen cumplir las regulaciones financieras en el fútbol profesional. Equipos como Everton y Nottingham Forest ya recibieron sanciones por incumplimientos similares, aunque en una escala notablemente menor. Para la comunidad de aficionados latinoamericanos y venezolanos radicados en Estados Unidos, que siguen de cerca la Premier League como una de las ligas más vistas a nivel global, este proceso representa una prueba de fuego sobre la gobernanza deportiva y la transparencia financiera en el fútbol de élite.

Según lo señalado por la fuente, el panel independiente continuará con las audiencias en los próximos meses y no se anticipa un veredicto inmediato, dada la complejidad técnica y legal del expediente. Las posibles sanciones, en caso de que los cargos prosperen, van desde multas económicas hasta la deducción de puntos en la clasificación de la liga, medidas que tendrían consecuencias directas sobre la competitividad del club en temporadas futuras. Manchester City, en tanto, ha indicado que colaborará plenamente con el proceso y que confía en que el tribunal valorará su defensa de manera objetiva.

Fuente: Proceso