Casi 150 artistas de la diáspora venezolana se reúnen en la Universidad Internacional de la Florida (FIU), en el área de Miami, en un evento solidario denominado «Músicos por Venezuela», según informó Diario Las Américas. La convocatoria agrupa a intérpretes y creadores que viven fuera de su país de origen y que han decidido sumar su talento a una iniciativa de carácter benéfico, en una de las zonas con mayor presencia venezolana de Estados Unidos.

El dato que destaca la publicación es la magnitud de la participación: una cifra cercana a los 150 artistas en un mismo proyecto. Reunir a tantos músicos en torno a una causa común exige una coordinación considerable, que abarca desde la logística de los ensayos hasta la disponibilidad de espacios y equipos. El material de origen disponible no precisa el programa, el horario, el destino exacto de lo recaudado ni los nombres de los organizadores, por lo que esos detalles deben consultarse en la publicación original de Diario Las Américas, a la que corresponde la responsabilidad de la información.

La elección de FIU como sede tiene un contexto propio. La Universidad Internacional de la Florida es una institución pública de investigación creada por el estado en 1965, que abrió sus aulas en 1972 y que figura entre las de mayor matrícula del país. Su campus principal se encuentra en el condado de Miami-Dade, una región cuya identidad se ha construido en buena medida con la llegada de comunidades latinoamericanas, y su alumnado cuenta con una amplia proporción de estudiantes de origen hispano. Que un acto de la diáspora venezolana se celebre en ese entorno resulta coherente con la historia migratoria del sur de Florida.

El telón de fondo es la dimensión de la migración venezolana. Según la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes (R4V), impulsada por ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones, más de siete millones de venezolanos han abandonado su país durante la última década, la mayoría de ellos para establecerse en otras naciones de América Latina y el Caribe. Estados Unidos alberga a varios cientos de miles, y el sur de Florida concentra algunas de sus comunidades más visibles, con localidades como Doral o Weston convertidas en referencias de la vida venezolana en el exilio.

La música ocupa un lugar central en esa identidad. Venezuela cuenta con un acervo amplio que incluye el joropo y la música llanera, la gaita zuliana, los tambores afrovenezolanos, el vals criollo y una sólida presencia de la salsa y el pop. A ello se suma una tradición académica reconocida internacionalmente: el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles, conocido como El Sistema, fue fundado en 1975 por el maestro José Antonio Abreu y ha formado a generaciones de instrumentistas, muchos de los cuales desarrollan hoy su carrera en orquestas, escuelas y escenarios de distintos países.

Los eventos benéficos con participación de artistas son, además, un recurso habitual en las comunidades migrantes. Conciertos, festivales y encuentros culturales suelen servir para canalizar la solidaridad, visibilizar necesidades y mantener vínculos con el país de origen, al tiempo que ofrecen un espacio de reunión para quienes viven lejos de sus familias. En el caso venezolano, la dispersión geográfica de los artistas hace que una convocatoria de este tamaño también funcione como punto de encuentro profesional entre músicos que, de otro modo, rara vez coincidirían.

Para la comunidad venezolana y, en general, para la latina en Estados Unidos, una iniciativa de este tipo tiene un significado que va más allá del espectáculo. Ofrece un ámbito de convivencia cultural accesible, permite a las nuevas generaciones criadas en el país conocer expresiones musicales de sus raíces y refuerza las redes de apoyo entre compatriotas. Al realizarse en una universidad, el acto también acerca la oferta cultural de la diáspora a un público académico y diverso, que incluye a estudiantes y familias de múltiples orígenes.

Quienes deseen conocer el alcance del proyecto, la fecha y el lugar concretos de las actividades, así como la forma de colaborar, deberán atender a las comunicaciones de los organizadores y a las ampliaciones que publique Diario Las Américas. Se espera que nuevos datos sobre el desarrollo del encuentro y el destino de los fondos permitan evaluar con mayor precisión el alcance de «Músicos por Venezuela».

Fuente: Diario Las Américas