El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, habría mantenido encuentros con funcionarios de países de Oriente Medio con los cuales Israel no sostiene relaciones diplomáticas formales, según informó la Agencia de Noticias Judía (AJN) el martes 29 de septiembre de 2026. Las reuniones habrían tenido lugar en el marco de su presencia en los Emiratos Árabes Unidos, aunque los detalles precisos sobre las partes involucradas y el contenido de los diálogos no fueron confirmados de manera oficial por ninguno de los gobiernos mencionados.
De acuerdo con la información difundida por AJN, los contactos se habrían producido en un contexto de intensa actividad diplomática regional, en el que Netanyahu utilizó su visita a los Emiratos como plataforma para encuentros que van más allá de la agenda bilateral entre Israel y Abu Dabi. La agencia no precisó los nombres de los países cuyos representantes habrían participado en dichos encuentros, ni tampoco la naturaleza concreta de los temas abordados, por lo que todos los detalles permanecen en el terreno de lo no confirmado oficialmente.
Los Emiratos Árabes Unidos se han consolidado en los últimos años como uno de los centros de diplomacia informal más activos de la región, favorecidos por su posición como hub de negocios, transporte y relaciones internacionales. Desde la firma de los Acuerdos de Abraham en septiembre de 2020, Abu Dabi ha actuado en múltiples ocasiones como espacio de mediación o de contacto discreto entre actores que no mantienen vínculos directos, lo que otorga plausibilidad al escenario descrito por la AJN.
Los Acuerdos de Abraham, suscritos bajo mediación de Estados Unidos, normalizaron las relaciones entre Israel y cuatro países árabes: Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos. Aquel proceso representó el avance diplomático más significativo para Israel en el mundo árabe desde los tratados de paz con Egipto en 1979 y con Jordania en 1994. Sin embargo, varias naciones de peso en la región, entre ellas Arabia Saudita, Qatar, Irak, Siria, Líbano y Kuwait, no han establecido relaciones formales con Tel Aviv, lo que convierte cualquier contacto entre sus representantes y funcionarios israelíes en un hecho de considerable relevancia geopolítica.
Desde el estallido del conflicto en Gaza en octubre de 2023, el proceso de normalización árabe-israelí que se vislumbraba en el horizonte —con Arabia Saudita como el gran objetivo estratégico de Washington y Tel Aviv— quedó en suspenso o se vio gravemente ralentizado. No obstante, los canales de comunicación discreta entre diversas capitales de la región y funcionarios israelíes nunca se interrumpieron por completo, según han señalado en distintos momentos analistas y medios especializados en política exterior de Oriente Medio. En ese contexto, la posibilidad de que Netanyahu haya aprovechado su presencia en los Emiratos para sostener conversaciones con representantes de países que no le reconocen diplomáticamente encaja dentro de una dinámica conocida, aunque raramente confirmada de forma abierta.
Fuente: - AJN Agencia de Noticias



