Pensilvania ha registrado el mayor brote de sarampión en Estados Unidos desde 1991, según informó el portal Vietnam.vn en una publicación fechada el 8 de octubre de 2026. El resumen difundido por esa fuente no precisa el número de casos, los condados afectados ni el periodo de transmisión, por lo que esas cifras deberán contrastarse con los datos que publiquen el Departamento de Salud de Pensilvania y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

La referencia a 1991 tiene un peso histórico considerable. Entre 1989 y 1991, Estados Unidos atravesó un resurgimiento del sarampión que, según los CDC, dejó decenas de miles de casos y más de un centenar de fallecimientos. Aquella crisis sanitaria llevó a las autoridades a reforzar la vacunación infantil, a recomendar una segunda dosis de la vacuna triple vírica y a ampliar el acceso gratuito a las inmunizaciones para menores sin seguro médico o con cobertura insuficiente.

El sarampión es una de las enfermedades infecciosas más contagiosas que se conocen. El virus se transmite por el aire cuando una persona infectada tose o estornuda, y puede permanecer en suspensión en un espacio cerrado hasta dos horas después de que esa persona se haya marchado. Según los CDC, hasta nueve de cada diez personas sin protección que se exponen al virus terminan contagiándose. Los síntomas suelen comenzar con fiebre alta, tos, secreción nasal y conjuntivitis, y días después aparece una erupción cutánea que se extiende desde el rostro hacia el resto del cuerpo.

Aunque muchos casos evolucionan sin mayores problemas, la enfermedad puede acarrear complicaciones graves, como neumonía, inflamación del cerebro o deshidratación intensa. Los menores de cinco años, los adultos mayores de veinte, las mujeres embarazadas y las personas con el sistema inmunitario debilitado figuran entre los grupos de mayor riesgo. La vacuna triple vírica, que protege también contra la rubéola y las paperas, es la principal herramienta de prevención: dos dosis ofrecen una protección cercana al 97 %, según los CDC. El calendario habitual contempla la primera dosis entre los 12 y los 15 meses de edad, y la segunda entre los 4 y los 6 años.

Estados Unidos declaró eliminado el sarampión en el año 2000, lo que significa que dejó de existir una transmisión sostenida y continua dentro del país. Desde entonces han seguido produciéndose brotes, casi siempre originados por viajeros que contraen el virus en el extranjero y lo introducen en comunidades con baja cobertura vacunal. En 2019 se notificaron 1.274 casos, la cifra más alta en casi tres décadas hasta ese momento. En 2025, un brote que se inició en Texas y se extendió a otros estados elevó el total anual por encima de los 2.000 casos, y la Organización Panamericana de la Salud advirtió de que Canadá perdió su condición de país libre de sarampión tras más de un año de transmisión continuada.

Los expertos en salud pública coinciden en que, para frenar la propagación, la cobertura de vacunación debe mantenerse en torno al 95 % o más. Cuando el porcentaje desciende en una escuela, un barrio o una comunidad concreta, se crean bolsas de personas susceptibles en las que el virus encuentra un terreno propicio. En los últimos años, los CDC han señalado un descenso de la cobertura entre los niños en edad escolar por debajo de ese umbral, un factor que los especialistas vinculan con la aparición de brotes localizados.

Para la comunidad venezolana y latina en Estados Unidos, la noticia es una invitación a revisar el estado de vacunación de cada miembro de la familia. Los niños sin seguro médico pueden acceder a las vacunas sin costo mediante el programa federal Vacunas para Niños, y los centros de salud comunitarios y los departamentos de salud locales suelen ofrecerlas, en ocasiones con servicios de interpretación. Los CDC también recomiendan que quienes planeen viajar al exterior, incluidos los bebés de entre 6 y 11 meses, consulten con un profesional sanitario sobre una dosis adelantada, dado que en varias regiones de América continúan registrándose casos.

Habrá que esperar a que las autoridades sanitarias de Pensilvania y los CDC publiquen balances actualizados para conocer la dimensión exacta del brote, su origen y las medidas de control adoptadas, como el rastreo de contactos o las campañas de vacunación. Esta información se basa en lo divulgado por Vietnam.vn, que figura como fuente única del dato; la responsabilidad sobre su exactitud corresponde a dicho medio, y se recomienda consultar los canales oficiales para obtener cifras verificadas.

Fuente: Vietnam