La organización Sonrisa Médica ha llevado por primera vez a sus payasos de hospital a un centro de salud de Menorca, según informó el diario local Menorca al Dia el 8 de octubre de 2026. La iniciativa traslada a la atención primaria de la isla una actividad que, hasta ahora, solía asociarse sobre todo a las plantas pediátricas y a los entornos hospitalarios.
El material publicado por el medio, en el que se basa esta información, se centra en el carácter inaugural de la visita: es la primera vez que los artistas de la entidad acuden a un consultorio de este tipo en Menorca. Esta redacción atribuye el hecho exclusivamente a esa fuente y no ha podido confirmar de forma independiente detalles como el calendario concreto de las actuaciones o el número de profesionales que participan.
Los llamados payasos de hospital, o clowns sanitarios, son artistas formados específicamente para trabajar en espacios de salud. A diferencia del espectáculo de circo tradicional, su intervención se adapta a cada paciente y a cada momento: recurren a la improvisación, al juego, a la música y a la escucha para acompañar a niños y a sus familias en situaciones que pueden resultar incómodas o intimidantes. Suelen coordinarse con el personal sanitario para respetar los tiempos clínicos y las normas de higiene.
El movimiento tiene raíces internacionales. A mediados de los años ochenta se puso en marcha en Nueva York uno de los programas pioneros de payasos en hospitales infantiles, y desde entonces la fórmula se ha extendido por Europa, América y otras regiones. En España trabajan desde hace años varias entidades dedicadas a esta labor, entre ellas Pallapupas, Payasospital y la propia Sonrisa Médica, que suelen financiarse mediante donaciones, colaboraciones con empresas y convenios con los centros sanitarios.
La investigación sobre sus efectos ofrece resultados prometedores, aunque con matices. Diversos estudios publicados en revistas científicas sugieren que la presencia de estos artistas puede reducir la ansiedad de los menores antes de procedimientos como una intervención quirúrgica o una extracción de sangre, y que también puede aliviar el estrés de los padres. Las propias revisiones señalan, no obstante, que hacen falta más trabajos de mayor tamaño y con metodologías homogéneas para medir con precisión el alcance de estos beneficios.
El paso a un centro de salud tiene una lógica propia. La atención primaria es el primer punto de contacto de la ciudadanía con el sistema sanitario y el lugar donde los niños reciben controles pediátricos, vacunas o curas menores. Son momentos breves, pero que, para algunos pequeños, generan miedo o rechazo y pueden condicionar su relación futura con la consulta médica. Llevar el juego a esos espacios responde a la idea de que la experiencia sanitaria también puede ser más amable desde las primeras visitas.
Menorca, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1993, cuenta con el Hospital Mateu Orfila, en Maó, como centro de referencia, y con una red de centros de salud repartidos por el territorio insular. Por su condición de isla, muchas familias dependen de recursos locales para la atención cotidiana, lo que da especial relevancia a las iniciativas que se desarrollan en el ámbito comunitario y no solo en el hospital.
Para la comunidad venezolana y latina en Estados Unidos, la noticia tiene un valor sobre todo de referencia. Los programas de payasos de hospital existen también en numerosos centros pediátricos estadounidenses y en países de América Latina, y su comunicación basada en el gesto, la música y el juego puede facilitar el acercamiento a menores y familias que afrontan barreras idiomáticas o culturales en una consulta. Quienes buscan este tipo de apoyo para sus hijos pueden preguntar en su hospital o clínica comunitaria por los programas de acompañamiento infantil disponibles.
En cuanto a los próximos pasos, el material de origen no precisa si la visita tendrá continuidad ni en qué otros centros de la isla podría repetirse. Esa información deberá ser confirmada por Sonrisa Médica y por las autoridades sanitarias de Menorca, que serán las fuentes oficiales para conocer el alcance y la periodicidad de esta nueva etapa.
Fuente: Menorca al Dia



