El huracán Trudy se ha fortalecido hasta alcanzar la categoría 2 en la escala Saffir-Simpson mientras se aproxima a la costa de México, según informó LancasterOnline en una nota difundida el 18 de octubre de 2026. El reporte, que sirve de base a esta información, destaca el aumento de intensidad del fenómeno y su cercanía al litoral mexicano. El material de origen es breve y no detalla la trayectoria exacta, la velocidad de los vientos ni las zonas bajo aviso, de modo que esos datos deben consultarse en los boletines oficiales de las autoridades meteorológicas.

La escala Saffir-Simpson clasifica los huracanes del 1 al 5 según la velocidad de sus vientos máximos sostenidos. La categoría 2 corresponde, de acuerdo con los criterios del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, a vientos de entre 154 y 177 kilómetros por hora (96 a 110 millas por hora). Un sistema de esta intensidad puede provocar daños considerables en techos, puertas y ventanas, derribar árboles y ocasionar cortes de electricidad que, en ocasiones, se prolongan durante días. Conviene recordar que la escala mide únicamente el viento: no refleja el potencial de lluvia, de oleaje ni de marea de tormenta, factores que a menudo determinan la magnitud real de los daños.

El seguimiento técnico de estos fenómenos recae, en el caso de México, en el Servicio Meteorológico Nacional, dependiente de la Comisión Nacional del Agua, y en el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, con sede en Miami, que publica avisos para las cuencas del Atlántico y del Pacífico nororiental. Ambos organismos distinguen entre una «vigilancia», que indica que existe la posibilidad de condiciones de huracán en un área determinada, y una «advertencia», que señala que se esperan. Según los protocolos habituales del Centro Nacional de Huracanes, la vigilancia se emite unas 48 horas antes del posible inicio de vientos con fuerza de tormenta tropical, y la advertencia, unas 36 horas antes.

El litoral mexicano está expuesto a dos temporadas ciclónicas. En el Pacífico nororiental, el periodo oficial va del 15 de mayo al 30 de noviembre, mientras que en el Atlántico, que incluye el golfo de México y el mar Caribe, se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre. Octubre, por tanto, sigue dentro de ambas temporadas. Aunque la actividad suele disminuir hacia el final del otoño, la historia reciente demuestra que los sistemas intensos no son ajenos a este mes: el huracán Patricia, en octubre de 2015, tocó tierra en la costa de Jalisco como categoría 5, y Otis alcanzó la misma categoría al llegar a Acapulco en octubre de 2023, tras una intensificación muy rápida. Se trata de antecedentes históricos y no de una comparación con Trudy, cuya evolución dependerá de las condiciones atmosféricas y oceánicas.

Precisamente la intensificación es uno de los aspectos más difíciles de anticipar para los meteorólogos. Los pronósticos de trayectoria han mejorado de manera notable en las últimas décadas, pero los cambios de intensidad en periodos cortos siguen siendo un reto científico, sobre todo cuando el sistema avanza sobre aguas cálidas y con poca cizalladura del viento. Por esa razón, las autoridades de protección civil recomiendan no basar las decisiones únicamente en la categoría vigente, sino atender las actualizaciones periódicas y las indicaciones locales, incluidas las órdenes de evacuación cuando se emitan.

Más allá del viento, los huracanes que se acercan a México suelen asociarse a lluvias intensas que pueden desencadenar inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en zonas montañosas, además de oleaje elevado y erosión costera. Los organismos de emergencia suelen insistir en preparativos básicos: tener una reserva de agua potable y alimentos no perecederos, linternas y baterías, copias de documentos importantes en recipientes impermeables y un plan familiar de comunicación. También aconsejan alejarse de ríos, barrancas y laderas inestables, y no cruzar corrientes de agua a pie ni en vehículo.

Para la comunidad latina en Estados Unidos, el seguimiento de Trudy tiene una dimensión directa. Millones de residentes de origen mexicano mantienen vínculos estrechos con familiares en el país, y numerosos venezolanos y otros migrantes latinoamericanos han establecido su residencia en territorio mexicano en los últimos años. Quienes tengan parientes en las zonas potencialmente afectadas pueden acordar con antelación canales de contacto alternativos, consultar únicamente fuentes oficiales para evitar rumores y verificar con aerolíneas y agencias el estado de los vuelos si tienen viajes previstos. Del mismo modo, las entidades que gestionan envíos de remesas suelen informar sobre posibles retrasos cuando las comunicaciones o la banca local se ven interrumpidas.

En los próximos días se esperan nuevas actualizaciones de los organismos meteorológicos, que habitualmente publican boletines completos cada seis horas, con avisos intermedios cuando las condiciones lo requieren. Serán esos comunicados, junto con los de Protección Civil en México, los que precisen la zona donde el sistema podría tocar tierra, la intensidad esperada y las medidas dirigidas a la población. LancasterOnline es la fuente de la información sobre el fortalecimiento de Trudy a categoría 2, y cualquier dato adicional debe contrastarse con los avisos oficiales.

Fuente: LancasterOnline