La administración del presidente Donald Trump dejó en claro que no contempla ningún mecanismo de amnistía para personas en situación migratoria irregular, en respuesta a la propuesta que ha impulsado la representante republicana María Elvira Salazar, según informó El País.
Fuentes del Gobierno, citadas por el medio, emplearon un lenguaje categórico al señalar que la posición oficial no cambiará, independientemente de la opinión de la legisladora. La frase atribuida a portavoces de la administración —«le guste o no»— resume la firmeza con la que la Casa Blanca ha comunicado su rechazo a cualquier fórmula que implique regularizar de manera colectiva a quienes ingresaron al país sin autorización legal.
Salazar, congresista de Florida de origen cubano, ha defendido en reiteradas ocasiones una vía de regularización para ciertos grupos de inmigrantes indocumentados, postura que la coloca en tensión con la línea dura que caracteriza la política migratoria de la actual administración. Su propuesta legislativa buscaría ofrecer un camino legal a personas con arraigo demostrable en el país, aunque los detalles específicos del proyecto no fueron detallados en la información disponible.
El intercambio de declaraciones pone de relieve las diferencias internas dentro del Partido Republicano en torno a la política migratoria, donde sectores moderados han explorado fórmulas distintas a la deportación masiva, mientras que el ala más conservadora —encabezada por el Ejecutivo— mantiene una postura de tolerancia cero frente a la migración irregular.
El tema migratorio continúa siendo uno de los ejes centrales del debate político en Estados Unidos, con implicaciones directas para millones de personas de origen latinoamericano que residen en el país, según el contexto aportado por El País en su cobertura del asunto.
Fuente: EL PAÍS



