Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) publicaron una serie de recomendaciones orientadas a ayudar a la población a mejorar su alimentación diaria, con énfasis en cambios graduales y sostenibles que favorezcan el bienestar a largo plazo.

De acuerdo con la institución, una alimentación equilibrada no requiere transformaciones radicales de un día para otro. El organismo sugiere comenzar por incorporar más frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras en cada comida, al tiempo que se reduce el consumo de azúcares añadidos, sodio y grasas saturadas presentes en alimentos ultraprocesados.

El CDC también destaca la importancia de prestar atención al tamaño de las porciones y de elegir bebidas sin azúcar, como el agua, como primera opción de hidratación. Asimismo, recomienda leer las etiquetas nutricionales de los productos envasados para tomar decisiones más informadas al momento de hacer las compras.

Según la entidad, estos ajustes en la dieta pueden contribuir a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer, condiciones que figuran entre las principales causas de mortalidad en el país.

La guía, disponible en el sitio oficial del CDC, forma parte de los esfuerzos continuos del organismo por promover la prevención a través de la educación en salud pública y fomentar decisiones alimentarias que beneficien tanto a individuos como a comunidades enteras.

Fuente: agencias