A medida que se acerca el Día de Muertos, una publicación difundida en Facebook plantea una pregunta cada vez más frecuente entre quienes conviven con animales de compañía: qué día se coloca la ofrenda para las mascotas fallecidas y qué se les puede poner. El mensaje, fechado el 8 de octubre de 2026 y acompañado de un enlace con más información, se dirige a quienes despiden a sus «michis» y «lomitos», como se llama coloquialmente a gatos y perros. El resumen disponible no detalla las respuestas, por lo que a continuación se expone el marco general de la tradición según las prácticas más extendidas.

La celebración se concentra tradicionalmente entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre. Según la costumbre mexicana, el 1 de noviembre se dedica a los niños fallecidos, conocidos como «angelitos», y el 2 de noviembre a los adultos. Para los animales no existe una fecha única ni oficial: muchas familias los incorporan al altar principal, otras les dedican un espacio propio y varias eligen el 1 o el 2 de noviembre para recordarlos. Las costumbres varían de una región a otra e incluso de un hogar a otro, de modo que la elección responde más a la tradición familiar que a una norma establecida.

En cuanto a los elementos, las ofrendas para mascotas suelen reproducir la estructura del altar tradicional, adaptada a la memoria del animal. Es habitual colocar una fotografía, una vela, un recipiente con agua, su alimento preferido, un juguete, el collar, la correa o la manta con la que dormía. A ello se suman los símbolos clásicos de la celebración: flores de cempasúchil, papel picado y, en algunos casos, pan de muerto. Cada objeto busca evocar la presencia cotidiana del animal y no tiene un significado prescrito más allá del recuerdo.

Existe, además, una consideración práctica que los veterinarios repiten con frecuencia. Si en casa viven otros animales, conviene mantener fuera de su alcance los alimentos que pueden resultar tóxicos para perros y gatos, como el chocolate, la cebolla o las uvas, y vigilar velas e inciensos, cuyo humo y aroma intenso pueden resultar molestos o peligrosos para ellos. Las velas, por su parte, exigen colocarse en lugares estables para evitar quemaduras o incendios.

El Día de Muertos tiene su origen en el encuentro entre las tradiciones mesoamericanas y el calendario católico de Todos los Santos y los Fieles Difuntos. En 2008, la UNESCO inscribió la «festividad indígena dedicada a los muertos», de México, en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La ofrenda es el centro de esa práctica: un espacio doméstico donde se recuerda a los difuntos con flores, luz, agua, alimentos y objetos personales, bajo la idea de que los seres queridos regresan simbólicamente durante esos días.

Los perros ocupan un lugar propio en ese imaginario. En la cosmovisión mexica, un perro acompañaba a las almas en el cruce del río hacia el Mictlán, el lugar de los muertos, y el xoloitzcuintle, raza originaria de Mesoamérica, quedó asociado a esa función. La película animada «Coco», estrenada en 2017, difundió esa imagen entre públicos de muchos países y contribuyó a que más personas se plantearan incluir a sus animales en el altar. Con ello, la costumbre de honrar a las mascotas se ha extendido más allá de las zonas donde nació.

Para la comunidad latina en Estados Unidos, donde la población de origen mexicano es amplia y las celebraciones públicas de Día de Muertos se organizan en numerosas ciudades, la ofrenda a las mascotas funciona también como una forma de reconocer el vínculo afectivo con los animales, a los que muchos hogares consideran parte de la familia. Entre los venezolanos, la fecha de referencia suele ser el 2 de noviembre, Día de los Fieles Difuntos, asociado a visitas a cementerios y misas, y no tanto a los altares domésticos; para algunas familias, conocer esta práctica ofrece una vía adicional de homenaje. En cualquier caso, los especialistas en duelo suelen señalar que los rituales de recuerdo ayudan a procesar la pérdida de un animal, aunque cada persona decide si participa y de qué manera.

Con la fecha en el horizonte, las familias que deseen preparar una ofrenda disponen de unas semanas para organizar los elementos y elegir el día que mejor se ajuste a su costumbre, entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre. Quienes busquen la guía completa a la que remite la publicación pueden consultar el enlace original difundido en Facebook, que es la fuente de la información sobre la que se plantea esta pregunta.

Fuente: Facebook