Estados Unidos puso fin a la extensión automática de hasta 540 días que beneficiaba a los extranjeros con una solicitud de renovación de su permiso de trabajo en trámite, según informó Univision. La decisión modifica una protección que, en los últimos años, permitió a numerosos trabajadores seguir empleados de manera legal mientras las autoridades migratorias resolvían sus expedientes.
Hasta ahora, el mecanismo funcionaba de forma sencilla: quien presentaba a tiempo la solicitud de renovación dentro de determinadas categorías migratorias conservaba la validez de su documento de autorización de empleo (EAD, por sus siglas en inglés) durante un periodo adicional, sin necesidad de contar todavía con la tarjeta nueva. Con la eliminación de esa prórroga automática, un trabajador cuyo permiso llegue a su fecha de vencimiento sin que el trámite se haya resuelto podría quedarse sin autorización para trabajar mientras aguarda una respuesta. La información procede del reporte de Univision; los detalles de aplicación, como la fecha de entrada en vigor o las categorías concretas alcanzadas, corresponden a las agencias federales competentes, en particular el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).
La figura de la extensión automática no es nueva. Durante años existió una prórroga de hasta 180 días para determinados solicitantes que renovaban su permiso a tiempo. En mayo de 2022, el DHS amplió de manera temporal ese plazo a 540 días, en un contexto de acumulación de casos y demoras en la tramitación que se agravaron tras la pandemia. A finales de 2024, una norma final consolidó el periodo ampliado, de modo que dejó de ser una medida transitoria. El anuncio actual revierte, por tanto, una de las políticas de alivio administrativo que se habían adoptado para reducir las interrupciones laborales causadas por los retrasos.
El permiso de trabajo, que USCIS tramita mediante el formulario I-765, es un documento esencial para distintos colectivos. Lo utilizan, entre otros, solicitantes de asilo con el caso pendiente, beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS), personas con libertad condicional humanitaria (parole), cónyuges de ciertos titulares de visas de trabajo, estudiantes con prácticas profesionales autorizadas y quienes han solicitado el ajuste de estatus a residente permanente. Cada categoría tiene sus propias reglas de elegibilidad y de renovación, por lo que el efecto del cambio puede variar de un caso a otro.
Las consecuencias también alcanzan a los empleadores. Al contratar, las empresas deben completar el formulario I-9, con el que verifican la identidad y la autorización laboral de cada empleado, y están obligadas a revisar la situación cuando vence un documento temporal. Con la prórroga automática, muchos negocios podían mantener a su personal mientras se resolvía la renovación; sin ella, deberán vigilar con mayor atención las fechas de caducidad. Organizaciones de asistencia legal y gremios empresariales han señalado en diferentes momentos que los retrasos en la renovación pueden traducirse en pérdida de ingresos para las familias y en vacantes difíciles de cubrir para las compañías.
Para la comunidad venezolana y, en general, la latina en Estados Unidos, el asunto tiene especial relevancia. Un número considerable de venezolanos reside en el país con TPS, con solicitudes de asilo pendientes o con otras formas de protección temporal que dependen de un permiso de empleo vigente. Los latinos, además, tienen una participación destacada en sectores como la construcción, la hostelería, los cuidados, la agricultura y los servicios, donde la continuidad del contrato está ligada a la documentación al día. Quienes cuenten con un EAD próximo a vencer pueden verificar su fecha de caducidad y su categoría, y consultar con abogados de inmigración o con organizaciones acreditadas ante el Departamento de Justicia.
USCIS ha indicado históricamente que las solicitudes de renovación pueden presentarse con hasta 180 días de antelación al vencimiento, una ventana que adquiere mayor importancia si desaparece el colchón de la prórroga automática. Los interesados pueden consultar el estado de su caso en el portal oficial de la agencia y mantenerse atentos a los comunicados del DHS y a las publicaciones del Registro Federal, donde suelen detallarse las normas, sus plazos y sus excepciones.
Según el reporte de Univision, el siguiente paso será la aplicación efectiva de la medida. Corresponderá a las autoridades federales precisar los plazos, las categorías afectadas y las eventuales orientaciones para trabajadores y empleadores. Mientras tanto, resulta aconsejable acudir únicamente a fuentes oficiales y a profesionales legales autorizados para confirmar cómo incide el cambio en cada situación particular.
Fuente: Univision



