El gobierno de Estados Unidos envió un vuelo de deportación con 147 ciudadanos venezolanos a bordo, en lo que representa la primera operación de este tipo hacia Venezuela desde que una serie de sismos interrumpió dichos traslados, según informó The New York Times.
La reanudación de estos vuelos marca un punto de inflexión en la política migratoria de Washington respecto a Venezuela, un corredor de deportación que había permanecido suspendido tras los eventos sísmicos. Las autoridades estadounidenses no detallaron públicamente las circunstancias específicas que permitieron retomar los traslados ni el estado de los acuerdos bilaterales que los sustentan.
Venezuela representa uno de los países con mayor número de nacionales que han cruzado hacia Estados Unidos en años recientes, lo que convierte la reactivación de estos vuelos en un elemento significativo dentro de la gestión migratoria del actual gobierno federal. La escala del operativo —147 personas en un solo vuelo— refleja el volumen acumulado durante el período de interrupción, de acuerdo con la información difundida por el medio estadounidense.
The New York Times no precisó en su reporte la fecha exacta del aterrizaje ni las condiciones de recepción en territorio venezolano, elementos que podrían ofrecer mayor contexto sobre la coordinación logística y diplomática requerida para ejecutar este tipo de operaciones entre dos países que no mantienen relaciones diplomáticas plenas.
Fuente: The New York Times



