Un reportaje de Bloomberg Línea, difundido el 5 de octubre de 2026, plantea que el mapa migratorio de América Latina atraviesa una transformación: cubanos y haitianos, que durante años tuvieron a Estados Unidos como destino prioritario, orientan ahora su mirada hacia países del sur de la región. La información disponible del trabajo se limita a su título y resumen, por lo que este texto atribuye a la fuente únicamente esa tesis central y completa el panorama con contexto de fondo de dominio público.
Según el planteamiento del medio, el desplazamiento de las rutas no responde a un único factor, sino a la combinación de las circunstancias en los países de origen y de los cambios en los lugares de destino. La región no es nueva en este fenómeno: naciones como Brasil, Chile, Argentina o Uruguay han recibido en distintos momentos a comunidades caribeñas, de modo que la tendencia descrita se apoya en vínculos y redes que ya existían.
En el caso haitiano, la salida hacia el sur tiene antecedentes claros. Tras el terremoto de enero de 2010, Brasil estableció una vía de visados humanitarios que atrajo a miles de haitianos, y Chile se convirtió en otro destino relevante durante la década siguiente. Más adelante, parte de esa población emprendió el camino hacia el norte, atravesando Centroamérica y México. La inestabilidad política posterior al asesinato del presidente Jovenel Moïse, en julio de 2021, y la expansión de la violencia de bandas armadas, que organismos de Naciones Unidas han descrito como una grave crisis humanitaria con cientos de miles de desplazados internos, han mantenido la presión para abandonar el país.
La migración cubana siguió una trayectoria propia. Entre 2021 y 2023, la isla vivió una salida de población sin precedentes recientes, vinculada a la crisis económica, la escasez de alimentos y medicinas y los apagones prolongados. La eliminación de la exigencia de visado para cubanos por parte de Nicaragua, a finales de 2021, facilitó una ruta terrestre hacia la frontera estadounidense, y las autoridades de ese país contabilizaron cientos de miles de encuentros con ciudadanos cubanos en esos años. Al mismo tiempo, comunidades cubanas más pequeñas se consolidaron en países como Uruguay, Chile o Argentina.
El entorno de destino también ha cambiado. En 2023 concluyó la aplicación del Título 42, la norma sanitaria que permitía expulsiones rápidas en la frontera, y se impulsaron mecanismos como la aplicación CBP One y el programa de permisos temporales (parole) para cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos, con un cupo mensual limitado. En 2025, la administración de Donald Trump endureció las restricciones fronterizas y anunció la terminación de ese programa. Distintos organismos y medios documentaron, desde entonces, una caída marcada del tránsito por el Darién y movimientos de retorno hacia el sur de personas que habían iniciado la ruta septentrional.
Para la comunidad venezolana y latina en Estados Unidos, esta redistribución tiene implicaciones prácticas. Muchas familias mantienen parientes en tránsito o en proceso de decidir su destino, y los cambios en las rutas afectan los planes de reunificación, el envío de remesas y la información que circula sobre requisitos legales. Los venezolanos conocen bien este fenómeno: más de siete millones de personas han salido de su país en la última década, según la Plataforma de Coordinación para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), y la gran mayoría se estableció en otros países latinoamericanos. Ese precedente ofrece un marco comparable sobre los retos y las oportunidades de la integración regional. Las organizaciones de apoyo recomiendan consultar fuentes oficiales y asesoría legal acreditada antes de tomar decisiones migratorias.
De cara al futuro, organismos como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el ACNUR suelen subrayar que los países receptores del sur afrontan el desafío de ofrecer vías de regularización, acceso al empleo formal, sanidad y educación a los recién llegados. Será relevante observar si los gobiernos de la región adaptan sus marcos migratorios a esta nueva realidad y si las estadísticas oficiales de los próximos meses confirman la tendencia que describe Bloomberg Línea. Toda la información atribuida a este reportaje corresponde a la fuente citada, a cuyo texto completo remitimos para conocer sus datos y análisis específicos.
Fuente: Bloomberg Línea



