El Premio Genio Protector de la Colonia Augusta Emerita fue otorgado en Mérida, España, según informó El Periódico Extremadura en su edición del 3 de octubre de 2026. El galardón, cuyo nombre evoca la denominación romana original de la ciudad extremeña, busca reconocer la preservación y promoción del vasto legado histórico y arqueológico que distingue a esta localidad como uno de los enclaves romanos mejor conservados de Europa occidental.
De acuerdo con la fuente, el premio lleva el nombre de "Genio Protector", una figura de la mitología romana que representaba el espíritu guardián de un lugar, una familia o una institución. Al vincular el galardón con este concepto clásico, los organizadores subrayan el compromiso de la ciudad con la custodia de su patrimonio monumental, que incluye el Teatro Romano, el Anfiteatro, el Circo Romano y el Museo Nacional de Arte Romano, entre otros conjuntos de relevancia excepcional.
La Colonia Augusta Emerita fue fundada en el año 25 a. C. por orden del emperador Augusto para albergar a los veteranos de las guerras cántabras. Estratégicamente ubicada en la confluencia de los ríos Guadiana y Albarregas, se convirtió rápidamente en la capital de la provincia romana de Lusitania y en uno de los centros políticos, económicos y culturales más importantes de Hispania. Su trazado urbano, sus monumentos y su ingeniería hidráulica —representada por el acueducto de los Milagros y el de San Lázaro— reflejan el esplendor urbanístico de la Roma imperial trasplantado al extremo occidental del Imperio.
En 1993, la Unesco declaró el conjunto arqueológico de Mérida Patrimonio de la Humanidad, reconocimiento que consolidó su posición como destino cultural de primer orden en la Península Ibérica. Esta distinción trajo consigo una mayor atención institucional hacia la conservación de los yacimientos y estimuló el desarrollo del turismo cultural en Extremadura, una región históricamente asociada a la conquista de América y a figuras como Hernán Cortés y Francisco Pizarro, naturales de esta tierra.
En el contexto iberoamericano, la relevancia de Mérida trasciende las fronteras españolas. El nombre de la ciudad fue transportado al Nuevo Mundo durante la época colonial: existe una Mérida en Venezuela, capital del estado homónimo en los Andes venezolanos, y otra en México, capital del estado de Yucatán, ambas fundadas por conquistadores extremeños que reprodujeron el topónimo de su tierra natal. Este vínculo nominal y cultural constituye un puente simbólico entre la herencia romana de Extremadura y las tradiciones hispanas que se extendieron por el continente americano a partir del siglo XVI.
Para las comunidades venezolanas y latinas en Estados Unidos, la valoración de este tipo de legado histórico compartido adquiere una dimensión particular. La conservación del patrimonio romano en Mérida, España, forma parte de una cadena cultural que conecta la historia de Roma con la colonización española y, posteriormente, con la formación de las identidades nacionales latinoamericanas. Iniciativas como el Premio Genio Protector contribuyen a mantener vivo ese hilo histórico que une a comunidades de habla hispana a ambos lados del Atlántico, independientemente de su lugar de residencia actual.
Según El Periódico Extremadura, la convocatoria del premio representa un esfuerzo sostenido por parte de las instituciones extremeñas para visibilizar la importancia de la memoria colectiva y el cuidado de los espacios heredados. La fuente no detalla en su resumen los nombres de los galardonados ni las categorías específicas del reconocimiento, por lo que se aguarda la publicación de información adicional que precise los alcances completos de la distinción y los criterios de selección empleados por el jurado.
Fuente: El Periódico Extremadura



