La revista estadounidense Men's Health publicó este jueves un reportaje en el que entrenadores y científicos del fitness coinciden en una valoración: caminar es una forma de ejercicio físico válida y recomendable. Según recoge el medio, el veredicto de los especialistas es que "todo el mundo debería hacerlo". Las afirmaciones de este artículo sobre el contenido del reportaje se atribuyen a esa publicación.
El planteamiento sitúa el foco en un gesto cotidiano que rara vez ocupa el centro de las rutinas de entrenamiento, dominadas con frecuencia por las pesas, las clases dirigidas o las carreras. Que profesionales con perspectivas distintas, quienes trabajan a diario con clientes y quienes estudian el movimiento humano desde la investigación, lleguen a una conclusión similar refuerza un mensaje sencillo: no hace falta un gimnasio ni un equipamiento especial para empezar a moverse.
Para entender el alcance de esta idea conviene repasar lo que establecen las guías oficiales. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los adultos acumulen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica de intensidad moderada, o entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa. Las Guías de Actividad Física para los Estadounidenses, elaboradas por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., fijan un mínimo semejante de 150 minutos semanales y añaden ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana. Caminar a un ritmo que acelere ligeramente la respiración se clasifica, en ambos marcos, como actividad de intensidad moderada.
Entre las ventajas que suelen atribuirse a esta práctica figura su bajo impacto sobre las articulaciones, lo que la hace adecuada para personas de edades y niveles de condición física muy diversos. Además, puede dosificarse con facilidad: tramos breves repartidos a lo largo del día suman tiempo de movimiento. Organismos como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Asociación Estadounidense del Corazón han vinculado la actividad física regular con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y de diabetes tipo 2, así como con mejoras en el estado de ánimo y en la calidad del sueño.
El debate sobre cuánto caminar tiene también su propia historia. La cifra popular de 10.000 pasos diarios procede, según se ha documentado en distintas revisiones, de una campaña comercial de podómetros en Japón en la década de 1960, y no de un umbral establecido por estudios clínicos. Investigaciones posteriores, de carácter observacional, han asociado beneficios para la salud con cifras inferiores, y los resultados varían según la edad y el estado de salud de cada persona. Los especialistas subrayan, además, que el ritmo importa: un paseo a paso vivo aporta un estímulo distinto al de un recorrido pausado.
Para la comunidad venezolana y latina en Estados Unidos, el mensaje tiene una lectura práctica. Caminar no exige cuotas de membresía, no depende de horarios de clases y puede integrarse en jornadas laborales largas, por ejemplo al desplazarse a pie hasta el transporte público, al dar un paseo tras la comida o al recorrer parques y vecindarios en familia. Las autoridades sanitarias estadounidenses han señalado en diversas ocasiones que la diabetes y las enfermedades cardiovasculares son motivos de atención en la población hispana, por lo que los hábitos de movimiento figuran entre las recomendaciones habituales de los programas de prevención. Caminar en grupo, con amigos o familiares, puede además facilitar la constancia.
Los expertos también introducen matices. Caminar no sustituye por completo al trabajo de fuerza, que las guías oficiales recomiendan de forma específica para conservar masa muscular y densidad ósea. Quienes llevan tiempo sin hacer ejercicio, o conviven con una enfermedad crónica, dolor persistente o limitaciones de movilidad, suelen recibir la indicación de consultar antes con un profesional sanitario. Para quienes deseen incorporar el hábito, la pauta habitual consiste en comenzar con sesiones breves, usar calzado cómodo y aumentar la duración y el ritmo de forma gradual. El reportaje completo de Men's Health puede consultarse en el enlace de la fuente.
Fuente: Men's Health



