La reincorporación presencial al trabajo ha renovado el interés de los departamentos de recursos humanos por fomentar hábitos alimentarios saludables entre los empleados, según recoge RRHH Digital.

Durante el teletrabajo, muchos trabajadores desarrollaron rutinas alimentarias propias, que no siempre se trasladan con facilidad al entorno de oficina. La vuelta al espacio compartido supone, según la fuente, tanto un reto como una oportunidad para las organizaciones que desean cuidar el bienestar de sus plantillas.

Entre las medidas que las empresas pueden adoptar, RRHH Digital señala la habilitación de espacios adecuados para comer, como comedores equipados o zonas de descanso con acceso a nevera y microondas, que faciliten traer comida preparada desde casa. Asimismo, destaca la posibilidad de ofrecer opciones nutritivas en máquinas expendedoras y en los servicios de catering corporativo, priorizando frutas, verduras, proteínas magras y opciones bajas en azúcares añadidos.

La formación también ocupa un lugar relevante en estas iniciativas. Talleres de nutrición, charlas con profesionales de la salud y materiales informativos accesibles son recursos que, según la publicación, contribuyen a que los trabajadores tomen decisiones más conscientes a la hora de comer.

Otro aspecto mencionado es la gestión de los tiempos. Respetar las pausas para el almuerzo y evitar la cultura de comer frente al ordenador favorecen una ingesta más pausada y, en consecuencia, más beneficiosa para la salud digestiva y el rendimiento cognitivo.

Finalmente, RRHH Digital apunta que involucrar a los propios empleados en el diseño de estas políticas —mediante encuestas o grupos de trabajo internos— aumenta su efectividad y el grado de adhesión, ya que permite adaptar las propuestas a las preferencias y necesidades reales de cada plantilla.

Fuente: RRHH Digital