La experta en bienestar digital Laura Cuesta Cano ha cuestionado públicamente uno de los conceptos más extendidos en la cultura tecnológica contemporánea: la idea de que los niños y jóvenes actuales son «nativos digitales». Según declaraciones recogidas por La Vanguardia, Cuesta Cano sostiene que esa etiqueta genera una falsa seguridad en padres, madres y educadores.

«Nuestros hijos no son nativos digitales: pueden tener más destreza, pero no más conocimiento ni responsabilidad», afirmó la especialista. Con esa distinción, la experta separa dos planos que habitualmente se confunden: la capacidad operativa —saber usar una aplicación o un dispositivo con fluidez— y la competencia crítica, que implica comprender los riesgos, los mecanismos de las plataformas y las consecuencias de las propias acciones en entornos digitales.

De acuerdo con su análisis, asumir que un menor es automáticamente competente en el entorno digital por haber crecido rodeado de pantallas equivale a suponer que alguien sabe conducir porque ha viajado toda su vida en automóvil. La destreza técnica, argumenta, no sustituye la formación ni el acompañamiento adulto.

Cuesta Cano señala que esta confusión tiene consecuencias prácticas: muchas familias delegan en los propios menores decisiones sobre privacidad, uso del tiempo en pantalla o interacción en redes sociales, bajo la premisa de que «ellos saben más». La experta considera que esa delegación puede dejar a los jóvenes sin las herramientas necesarias para gestionar situaciones de riesgo como la sobreexposición de datos personales, el contacto con contenidos no apropiados o las dinámicas de dependencia que diseñan algunas plataformas.

La especialista aboga por un enfoque de acompañamiento activo y educación digital progresiva, en el que adultos e instituciones asuman su papel formador sin renunciar a él por el presupuesto de que los menores ya lo saben todo sobre tecnología.

Fuente: La Vanguardia