La economía mundial atraviesa un momento de reducida capacidad de respuesta ante posibles perturbaciones, según señala The New York Times en un análisis publicado este viernes. El medio estadounidense advierte que tanto los gobiernos como los bancos centrales han agotado gran parte de los instrumentos que históricamente han utilizado para estabilizar sus economías en períodos de turbulencia.

De acuerdo con la publicación, décadas de deuda acumulada, tipos de interés que ya han recorrido buena parte de su recorrido posible y presupuestos fiscales comprometidos dejan a las principales economías del mundo con un espacio de maniobra notablemente reducido frente a eventuales contracciones o crisis financieras.

The New York Times contextualiza esta situación en un entorno global marcado por la incertidumbre comercial, la transición energética y las tensiones geopolíticas, factores que, en conjunto, incrementan la probabilidad de choques externos simultáneos. Según el diario, la combinación de alta deuda pública y política monetaria ya distendida limita la eficacia de las respuestas tradicionales.

El análisis no ofrece una fecha concreta de crisis inminente, sino que subraya la necesidad de que los responsables de política económica identifiquen con anticipación nuevas vías de estabilización, entre ellas reformas estructurales y marcos de coordinación internacional más sólidos. El medio destaca que algunos economistas consideran que la ventana para fortalecer esas reservas de capacidad se estrecha con cada año de inacción.

La nota de The New York Times se suma a un debate creciente entre instituciones como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que en meses recientes han llamado a los países a reconstruir sus márgenes fiscales y monetarios antes de que una nueva desaceleración los ponga a prueba.

Fuente: The New York Times