En Florida, donde el acceso a vivienda asequible representa uno de los principales desafíos económicos para familias de ingresos medios y bajos, especialistas locales han comenzado a evaluar el potencial de las llamadas granny flats —conocidas técnicamente como unidades de vivienda accesoria (ADU, por sus siglas en inglés)— como parte de una respuesta estructural al problema, según reportó WUSF.

Estas estructuras, que pueden construirse en el lote de una vivienda existente como apartamento independiente, han ganado atención en varios estados de Estados Unidos por su capacidad de incrementar la oferta habitacional sin requerir grandes desarrollos inmobiliarios. En el caso de Florida, expertos consultados por la emisora señalaron que las ADU ofrecen ventajas como la densificación moderada de zonas residenciales y la posibilidad de generar ingresos adicionales para los propietarios.

Sin embargo, los mismos especialistas advirtieron que su impacto real depende en gran medida de los marcos regulatorios municipales. En muchos condados del estado, las ordenanzas de zonificación todavía limitan o dificultan la construcción de este tipo de unidades, lo que restringe su adopción masiva. Según la fuente, algunos gobiernos locales han comenzado a flexibilizar estas normativas, aunque el avance es desigual entre municipios.

Otro factor señalado por los expertos es el costo de construcción. Si bien una ADU representa una inversión menor frente a un desarrollo multifamiliar tradicional, los materiales y la mano de obra siguen siendo onerosos para muchos propietarios, lo que podría limitar su alcance a sectores con mayor capacidad financiera.

WUSF indica que el debate sobre las granny flats se enmarca en una discusión más amplia sobre las herramientas disponibles para atender la demanda habitacional en Florida, un estado que ha registrado un crecimiento poblacional sostenido en años recientes y donde los precios de alquiler y compra de vivienda se han mantenido elevados.

Fuente: WUSF