Las remesas enviadas hacia América Latina se duplicaron en los últimos diez años y se han consolidado como uno de los principales sostenes financieros de varias economías de la región, según informó la ONU a través de su servicio de noticias.

De acuerdo con la fuente, este flujo de dinero —transferido principalmente por migrantes latinoamericanos radicados en el exterior— ha crecido de forma sostenida hasta alcanzar niveles históricos, superando en varios países los ingresos provenientes de la inversión extranjera directa o incluso de sectores exportadores tradicionales.

La ONU señala que este fenómeno refleja tanto el aumento de la emigración regional durante la última década como la mayor facilidad para realizar transferencias internacionales gracias a plataformas digitales y canales financieros más accesibles, lo que ha reducido los costos de envío y ampliado el alcance de estos recursos.

Según la misma fuente, los países donde las remesas representan una proporción más elevada del Producto Interno Bruto son algunos de los más pequeños y con mayor dependencia de la emigración, aunque naciones más grandes de la región también registran volúmenes significativos en términos absolutos.

El organismo internacional destaca que estos recursos llegan directamente a los hogares receptores y se destinan en gran medida al consumo básico, la educación y la salud, lo que les otorga un efecto redistributivo relevante. No obstante, la ONU advierte que esta dependencia también implica una vulnerabilidad ante variaciones en las condiciones económicas de los países de destino de los migrantes.

El informe fue difundido por UN News el 14 de septiembre de 2026.

Fuente: UN News