América Latina registró un crecimiento del 132 % en la recepción de remesas durante los últimos diez años, según información publicada por El País, lo que la sitúa como una de las regiones con mayor dinamismo en este flujo de transferencias familiares a escala global.
De acuerdo con la fuente, uno de los factores que explica esta expansión es el auge de los canales digitales de envío, que han reducido costos y tiempos de transacción frente a los métodos tradicionales. La digitalización ha permitido que una proporción creciente de los migrantes realice sus transferencias desde teléfonos móviles o plataformas en línea, ampliando el acceso incluso en comunidades con menor bancarización.
Las remesas constituyen una fuente de ingresos determinante para millones de hogares en países como México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia y Ecuador, entre otros. En varias economías de la región, estos flujos representan un porcentaje significativo del producto interno bruto y superan en volumen a la inversión extranjera directa o a los ingresos por exportaciones de algunos sectores.
El reporte no detalla los países de origen específicos de las transferencias, aunque históricamente Estados Unidos concentra la mayor parte de los envíos hacia la región, seguido de España y otros destinos migratorios europeos.
El incremento sostenido de las remesas refleja, según la publicación, tanto el aumento de las comunidades latinoamericanas en el exterior como la mejora de las condiciones laborales de los migrantes en los países receptores, así como la mayor facilidad de acceso a herramientas digitales de transferencia que han ganado participación frente a operadores presenciales tradicionales.
Fuente: EL PAÍS



