Defensores de los derechos de los inmigrantes se congregaron frente al tribunal de Meriden, en Connecticut, para exigir el cese de las operaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), según informó Telemundo Nueva Inglaterra. La manifestación, que tuvo lugar el primero de octubre de 2026, reunió a activistas y miembros de la comunidad que corearon consignas como "ICE, ICE, fuera de aquí", en señal de rechazo a la presencia y actividad de la agencia en la región.
De acuerdo con el reporte de Telemundo Nueva Inglaterra, los participantes eligieron el edificio del tribunal de Meriden como escenario simbólico de su protesta, dado que los recintos judiciales son con frecuencia puntos donde se producen detenciones o comparecencias relacionadas con procesos migratorios. La concentración reflejó la creciente preocupación de organizaciones locales ante lo que describen como un incremento en las operaciones de ICE en comunidades del estado de Connecticut.
Meriden es una ciudad de tamaño mediano ubicada en el condado de New Haven, con una notable presencia de familias de origen latinoamericano, entre ellas muchas de procedencia puertorriqueña y centroamericana. Según datos del censo de los Estados Unidos, la población hispana representa una proporción significativa de los residentes de la ciudad, lo que convierte a este tipo de comunidades en focos de atención cuando se intensifican las acciones de cumplimiento migratorio a nivel federal.
Connecticut ha sido históricamente un estado con políticas migratorias consideradas relativamente protectoras en comparación con otras jurisdicciones del país. El estado cuenta con legislación que limita la cooperación de las autoridades locales con las solicitudes de detención de ICE en determinadas circunstancias, una figura conocida como "política de ciudad santuario", aunque su aplicación varía según el municipio y el tipo de institución. A pesar de ello, las operaciones federales de ICE no están sujetas a estas restricciones estatales y pueden llevarse a cabo de manera independiente.
A nivel nacional, las manifestaciones frente a tribunales e instalaciones de ICE han aumentado en distintas ciudades de Estados Unidos en periodos de mayor actividad de la agencia, especialmente en comunidades con alta concentración de inmigrantes. Las organizaciones de defensa de derechos migratorios argumentan que las operaciones de la agencia generan temor en las comunidades, afectan la disposición de las personas a acceder a servicios esenciales como la atención médica o la educación, y pueden separar familias con raíces profundas en el país. ICE, por su parte, sostiene que sus operaciones se enfocan en individuos que representan prioridades de cumplimiento de la ley de inmigración.
Para la comunidad venezolana y latina residente en Connecticut y en el noreste de Estados Unidos en general, este tipo de movilizaciones adquiere una dimensión particular. Miles de venezolanos han llegado a la región en años recientes, muchos de ellos con solicitudes de asilo o protección temporal en curso. La incertidumbre sobre el estatus migratorio, combinada con la actividad de agencias federales, genera inquietud en hogares donde conviven personas con distintas condiciones legales. Las manifestaciones como la de Meriden funcionan, según los organizadores, como espacios de visibilidad y solidaridad comunitaria frente a esa realidad cotidiana.
Según la cobertura de Telemundo Nueva Inglaterra, no se informaron incidentes durante la concentración. Los organizadores no anunciaron públicamente acciones de seguimiento inmediatas, aunque el contexto sugiere que este tipo de activismo continuará mientras persistan las operaciones federales en la zona. La atención de los grupos defensores permanecerá puesta sobre los procesos judiciales que se ventilen en el tribunal de Meriden y en otros recintos similares del estado en las próximas semanas.
Fuente: Telemundo Nueva Inglaterra



