La ciudad de Nueva York ha puesto en vigor una normativa que obliga a los propietarios de negocios a reemplazar los portones de seguridad opacos —las tradicionales rejas metálicas sólidas que cubren fachadas comerciales— por modelos que permitan la visibilidad desde el exterior, según informó Univision.
La medida responde a un objetivo de las autoridades municipales de mejorar la percepción de seguridad en corredores comerciales, reducir la sensación de abandono que generan las persianas cerradas durante las horas nocturnas y desincentivar actos vandálicos. Los portones transparentes o perforados permiten que transeúntes y agentes de seguridad puedan observar el interior de los establecimientos incluso cuando están cerrados.
De acuerdo con la información difundida por Univision, la normativa establece plazos específicos para que los comerciantes realicen la transición, aunque los detalles sobre fechas límite, posibles exenciones o mecanismos de financiamiento para pequeños negocios no fueron precisados en el material disponible. La ley afectaría a una amplia variedad de establecimientos en los cinco condados de la ciudad.
El sector comercial neoyorquino, que incluye una proporción significativa de negocios de propiedad inmigrante y de pequeños empresarios, deberá asumir los costos de sustitución de los portones actuales. Organizaciones de comerciantes han señalado en el pasado que este tipo de regulaciones puede representar una carga económica considerable para establecimientos de menor tamaño, aunque la fuente consultada no recoge declaraciones específicas al respecto en esta ocasión.
La ciudad de Nueva York ha impulsado en años recientes diversas iniciativas orientadas a revitalizar sus corredores comerciales tras los efectos de la pandemia, y esta regulación se inscribe en ese contexto más amplio de renovación urbana y seguridad pública.
Fuente: Univision



