El medio económico Quartz difundió el 8 de octubre de 2026 un análisis que identifica a los cinco estados de Estados Unidos con las mejores economías de este año y a los cinco con peor desempeño. El material de origen disponible solo recoge el planteamiento general de la pieza: no detalla qué estados integran cada grupo ni la metodología empleada. Por esa razón, este texto atribuye a Quartz únicamente la existencia y el enfoque de la clasificación, y remite a la publicación original para conocer los nombres, las cifras y los criterios concretos.

Las comparaciones de este tipo suelen construirse a partir de indicadores públicos. Entre los más habituales figuran el crecimiento del producto interno bruto estatal, que publica la Oficina de Análisis Económico (BEA, por sus siglas en inglés); la tasa de desempleo y la creación de puestos de trabajo, que elabora la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) junto con las agencias estatales; y los ingresos de los hogares, que recopila la Oficina del Censo. Cada medio o institución decide qué variables incluye y cuánto peso otorga a cada una, de modo que las posiciones pueden cambiar de una clasificación a otra.

Conviene recordar que Estados Unidos agrupa cincuenta economías muy distintas entre sí. California, Texas, Nueva York y Florida se cuentan entre las que generan mayor volumen de producción, pero el tamaño absoluto no equivale necesariamente a un mejor desempeño relativo. La estructura productiva marca diferencias notables: algunos estados dependen de la energía y los recursos naturales, otros de la tecnología, las finanzas o la manufactura, y otros del turismo o la agricultura. Esa composición explica por qué una misma coyuntura nacional, como un cambio en los precios del petróleo o en el gasto de los viajeros, se refleja de manera desigual en cada territorio.

Los antecedentes recientes ayudan a interpretar el panorama. Tras la contracción provocada por la pandemia de 2020, la recuperación fue heterogénea: los estados con mayor peso de servicios presenciales tardaron más en recobrar el empleo, mientras que los vinculados al comercio electrónico, la logística o el trabajo remoto avanzaron con mayor rapidez. Los datos del Censo han mostrado, además, un desplazamiento de población hacia el sur y el oeste del país, una tendencia que ha reforzado la demanda de vivienda, servicios e infraestructura en varios estados de esas regiones.

A ello se sumó, desde 2022, el endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal para contener la inflación. Las tasas de interés más altas encarecieron el crédito hipotecario y la financiación empresarial, con efectos que varían según el dinamismo inmobiliario, el nivel de endeudamiento de los hogares y la importancia de la construcción en cada economía estatal. Por eso, los analistas suelen examinar varios indicadores a la vez y no uno solo.

Entre los elementos que los economistas mencionan con frecuencia para explicar las diferencias de desempeño se encuentran la diversificación de la actividad productiva, la disponibilidad de mano de obra cualificada, la inversión en educación y formación profesional, la calidad de las infraestructuras y el costo de vida. Los estados con peores resultados no están condenados a mantenerlos: muchos han impulsado programas de reconversión laboral, incentivos a la inversión o proyectos de modernización, cuyos efectos suelen apreciarse a medio plazo y no de un año para otro.

Para la comunidad latina, y en particular para la venezolana, estas clasificaciones tienen una lectura práctica. Los latinos representan cerca de una quinta parte de la población del país, y los venezolanos se concentran sobre todo en Florida, con focos como Doral y Weston, y también en Texas y otros estados del sur. Las condiciones del mercado laboral, el costo de la vivienda, los salarios y las oportunidades para emprender varían de un estado a otro, y son factores que muchas familias consideran al decidir dónde trabajar, estudiar o establecerse. Las normas sobre licencias profesionales y los servicios públicos disponibles también difieren entre jurisdicciones, por lo que resulta aconsejable consultar fuentes oficiales locales antes de tomar decisiones.

Quienes deseen contrastar la información cuentan con datos de acceso público. La BEA actualiza de forma periódica las cifras trimestrales de producto interno bruto por estado, y la BLS publica cada mes los datos de empleo y desempleo estatales. Esas series permitirán verificar la evolución de cada territorio en los próximos informes y comparar los resultados con la clasificación divulgada por Quartz, cuyo contenido completo debe consultarse en la publicación original.

Fuente: Quartz