Una publicación difundida en Facebook y recogida por Google News el 10 de octubre de 2026 plantea la pregunta que cada mañana se hacen millones de personas en México: si el dólar subió o bajó frente al peso. El material de origen, sin embargo, se limita a un titular y a un resumen muy breve, sin cifras concretas de cotización. Por ese motivo, LATIVA NEWS no atribuye ningún valor específico al tipo de cambio de esta jornada y ofrece, en su lugar, el contexto necesario para interpretar esos datos y localizarlos en fuentes oficiales.

El tipo de cambio es el precio de una divisa expresado en términos de otra. En México, el peso opera bajo un régimen de flotación desde diciembre de 1994, cuando las autoridades abandonaron el esquema de bandas cambiarias tras la crisis financiera de aquel año. Desde entonces, la cotización se determina, en lo esencial, por la oferta y la demanda en los mercados, aunque el Banco de México (Banxico) y la Secretaría de Hacienda mantienen mecanismos de supervisión y, en ocasiones, de provisión de liquidez cuando las condiciones lo requieren.

Conviene distinguir entre varias cotizaciones que a menudo se confunden. La interbancaria o mayorista es la que se negocia entre instituciones financieras en grandes volúmenes. La de ventanilla es la que ofrecen bancos, casas de cambio y establecimientos al público, e incluye un diferencial entre compra y venta que varía según la entidad. Y está el llamado tipo de cambio FIX, una referencia oficial que Banxico determina a partir de cotizaciones de plataformas de transacción cambiaria al mayoreo y que publica en el Diario Oficial de la Federación en cada día hábil bancario. Ese valor sirve para solventar obligaciones denominadas en dólares y pagaderas en México al día hábil bancario siguiente.

La fecha de la publicación, un sábado, aporta un matiz relevante. Los mercados cambiarios mayoristas no operan durante el fin de semana, de modo que las cifras que circulan en esos días suelen reflejar el cierre de la última jornada hábil. Las nuevas variaciones de fondo no se producen hasta que se reanuda la actividad el lunes, de ahí la utilidad de comprobar siempre la hora y la fecha de cualquier cotización difundida en redes sociales.

Los movimientos del peso frente al dólar responden a una combinación de factores. Entre los más citados por analistas y organismos financieros figuran las decisiones de política monetaria de Banxico y de la Reserva Federal de Estados Unidos, los diferenciales de tasas de interés entre ambos países, los datos de inflación y empleo, los precios del petróleo, el apetito global por el riesgo y los flujos de inversión extranjera. A ello se suman los acontecimientos de carácter comercial y político que afectan a la relación bilateral, dado el peso del intercambio entre ambas economías en el marco del T-MEC.

La historia reciente ilustra esa sensibilidad. Durante los primeros meses de la pandemia, en 2020, el peso se depreció con fuerza y la cotización superó los 25 pesos por dólar en medio de la huida global hacia activos considerados refugio. Tres años más tarde, en 2023, la moneda mexicana se apreció hasta situarse por debajo de los 17 pesos, niveles que no se veían desde 2015, un fenómeno que los medios económicos bautizaron como «superpeso» y que se vinculó, en buena medida, al atractivo de los altos rendimientos en pesos y al dinamismo de las remesas y del comercio exterior.

Para la comunidad mexicana y latina en Estados Unidos, el tipo de cambio tiene una traducción muy práctica. Según datos de Banxico, México recibe desde hace varios años más de 60.000 millones de dólares anuales en remesas, de modo que la cotización determina cuántos pesos llegan finalmente a las familias beneficiarias. La misma lógica aplica a quienes envían dinero a otros países de la región, incluidos los migrantes venezolanos, con sus propias particularidades cambiarias. Antes de realizar un envío, resulta útil comparar no solo la comisión, sino también el tipo de cambio que aplica cada proveedor, pues el margen incorporado a la cotización puede modificar el monto final recibido.

Para consultar datos fiables, la fuente primaria es el sitio web de Banxico, que publica el FIX y las series históricas, así como el Diario Oficial de la Federación. Los bancos y las casas de cambio informan, por su parte, de sus precios de compra y venta. Las publicaciones en redes sociales pueden servir como aviso rápido, pero no sustituyen a las fuentes oficiales ni indican necesariamente la hora a la que se tomó el dato. Con la reapertura de los mercados, Banxico volverá a publicar el tipo de cambio FIX en el siguiente día hábil bancario, y será entonces cuando pueda verificarse si el dólar subió o bajó respecto a la última cotización oficial.

Fuente: Facebook