Una de cada tres personas utiliza herramientas de inteligencia artificial (IA) para consultar dudas relacionadas con su salud, según alertas emitidas por médicos y recogidas por Univision. El fenómeno, que crece a medida que estos sistemas se vuelven más accesibles, plantea interrogantes sobre la seguridad y la precisión de la información que reciben los usuarios.
De acuerdo con la fuente, los profesionales de la salud señalan que, si bien la IA puede orientar a las personas hacia información general, no está diseñada para sustituir una evaluación clínica. Los sistemas de IA carecen de la capacidad de realizar una historia médica completa, examinar al paciente o considerar factores individuales que un médico sí puede valorar durante una consulta presencial.
Entre los principales riesgos identificados por los especialistas citados por Univision se encuentran la posibilidad de que los usuarios posterguen la búsqueda de atención profesional, que reciban orientación imprecisa ante síntomas complejos o que adopten tratamientos sin supervisión médica adecuada. Esto resulta especialmente delicado en casos donde el tiempo de diagnóstico es determinante para el pronóstico.
Los médicos consultados por el medio también reconocen que la IA puede tener un papel útil como complemento informativo: ayudar a los pacientes a comprender terminología médica, preparar preguntas antes de una cita o identificar cuándo un síntoma merece atención urgente. Sin embargo, insisten en que este uso debe ser siempre secundario y nunca reemplazar el criterio profesional.
El debate sobre el rol de la inteligencia artificial en el ámbito sanitario se intensifica a nivel global, mientras instituciones médicas y organismos reguladores analizan marcos normativos que establezcan límites claros para el uso de estas tecnologías en contextos de salud pública.
Fuente: Univision



