Argentina deposita crecientes expectativas en Vaca Muerta, la vasta formación de petróleo y gas no convencional ubicada en la provincia de Neuquén, como palanca central para estabilizar sus finanzas y generar ingresos en moneda extranjera, según informó Infobae.
La comparación con Texas —estado estadounidense cuyo auge petrolero transformó su economía durante el siglo XX— se repite con frecuencia en el debate energético argentino. Vaca Muerta es considerada una de las reservas de hidrocarburos no convencionales más grandes del mundo, y su desarrollo sostenido podría traducirse en exportaciones significativas de gas licuado y petróleo crudo en los próximos años.
De acuerdo con la fuente, el desafío no reside únicamente en la magnitud de los recursos bajo tierra, sino en la capacidad del país para atraer inversión privada, construir la infraestructura de transporte y exportación necesaria —gasoductos, puertos y plantas de licuefacción— y mantener reglas claras para los operadores del sector. Compañías nacionales e internacionales ya operan en la cuenca, aunque los analistas señalan que el ritmo de expansión dependerá en buena medida del marco regulatorio y macroeconómico.
El potencial energético de la región también abre un debate sobre la distribución de los beneficios entre el gobierno nacional, las provincias productoras y las comunidades locales, así como sobre los estándares ambientales que deberán acompañar la explotación a mayor escala.
Infobae plantea que, si Argentina logra resolver sus restricciones estructurales de financiamiento e infraestructura, Vaca Muerta podría convertirse en una fuente relevante de divisas y contribuir al equilibrio de las cuentas externas del país en el mediano plazo.
Fuente: Infobae



