El portal vietnamita Vietnam.vn publicó este mes un reporte en el que sostiene que las cifras de viajeros chinos durante su periodo vacacional son notables y que «el mundo entero sabe que los chinos están de vacaciones». El texto, difundido el 8 de octubre de 2026, apunta al peso que tiene el turismo procedente de China en los flujos de visitantes internacionales, sobre todo en Asia. Conviene precisar que el resumen disponible de esa publicación no detalla las cifras concretas, por lo que este artículo se limita a atribuir a la fuente la idea general y a ofrecer el contexto de fondo.

La referencia del medio se enmarca en las vacaciones que los ciudadanos chinos disfrutan en torno al 1 de octubre, fecha en que se conmemora la fundación de la República Popular China. Ese periodo, conocido popularmente como la «Semana Dorada», es una de las épocas de mayor movimiento de pasajeros del año en el país, tanto en trenes y carreteras como en aeropuertos, y también un momento clave para los destinos que aspiran a recibir visitantes del gigante asiático.

El sistema de las llamadas «semanas doradas» se instauró en 1999, con la intención de estimular el consumo interno y de ofrecer a la población oportunidades de descanso prolongado en un país donde las vacaciones anuales retribuidas eran limitadas. Con el tiempo, las autoridades modificaron el calendario: en 2008 se redujo el periodo festivo del Día del Trabajo y se añadieron feriados más breves, como el Qingming, el Festival del Bote del Dragón y el Festival del Medio Otoño. Las grandes pausas que perduran son el Año Nuevo Lunar y la festividad nacional de octubre. En muchos años, el calendario laboral combina feriados con jornadas de recuperación para ampliar el descanso.

Durante la pandemia de COVID-19, el turismo chino sufrió una interrupción profunda. China mantuvo durante casi tres años controles fronterizos y cuarentenas estrictos, y no fue hasta enero de 2023 cuando suprimió la cuarentena obligatoria para quienes llegaban al país. A partir de entonces se reactivaron de forma gradual los viajes en grupo y las conexiones aéreas internacionales. Antes de la crisis sanitaria, los turistas chinos figuraban entre los principales emisores de viajeros del planeta, tanto por número de salidas al extranjero como por volumen de gasto, según los datos que organismos como la Organización Mundial del Turismo de Naciones Unidas venían recopilando.

Para países vecinos como Vietnam, Tailandia, Japón o Corea del Sur, el visitante chino representa un mercado estratégico. La cercanía geográfica, los vuelos de corta duración y, en varios casos, las políticas de facilitación de visados han favorecido esa relación. Vietnam.vn, al tratarse de un medio con sede en uno de esos destinos, tiene un interés evidente en seguir de cerca estas dinámicas. Los expertos del sector suelen observar además un cambio en los hábitos: más viajeros que organizan su propio itinerario, mayor búsqueda de experiencias locales y un peso creciente del turismo interno dentro de China, que sigue concentrando la mayor parte de los desplazamientos durante las fiestas.

Para la comunidad venezolana y latina en Estados Unidos, el fenómeno tiene lecturas indirectas pero concretas. Los destinos de América Latina y Estados Unidos compiten por captar una porción de los viajeros internacionales de alto gasto, y la evolución del turismo chino influye en las estrategias de aerolíneas, hoteles y comercios que atienden a visitantes extranjeros. Muchos latinos trabajan en la hostelería, el transporte, el comercio minorista y los servicios turísticos, sectores sensibles a la llegada de visitantes de larga distancia. Además, los cambios en la demanda de vuelos y alojamientos pueden repercutir en los precios y en la oferta disponible para quienes viajan por motivos familiares o de ocio.

Será necesario esperar a los balances que publiquen las autoridades chinas de cultura y turismo, así como los organismos de transporte, para conocer con precisión cuántos desplazamientos se registraron en este periodo y hacia qué destinos se dirigieron. Los países receptores, por su parte, suelen divulgar sus estadísticas de llegadas internacionales en las semanas posteriores, lo que permitirá contrastar con datos oficiales la magnitud que Vietnam.vn describe. Hasta entonces, la información de esa publicación debe considerarse como una referencia atribuida a dicho medio.

Fuente: Vietnam