Venezuela proyecta un crecimiento económico superior al 6,5 % en el tercer trimestre de 2026, a pesar de los terremotos que han sacudido al país, según informó la cadena estadounidense WPLG Local 10. La estimación, difundida a comienzos de octubre, apunta a que la actividad productiva conservaría su impulso pese a las dificultades derivadas de los movimientos sísmicos.

El material publicado por el medio resume la proyección en su titular y no detalla, en la versión consultada por esta redacción, la metodología empleada, el organismo que la formula ni los sectores que sostendrían la expansión. Tampoco precisa la magnitud de los sismos ni el alcance de los daños materiales. Por ello, la cifra debe entenderse como una estimación atribuida a la fuente citada, pendiente de contrastarse con datos oficiales o de organismos independientes.

Conviene recordar, además, que las tasas de crecimiento pueden calcularse de maneras distintas: en comparación con el mismo trimestre del año anterior o respecto al trimestre inmediatamente previo. La fuente no aclara cuál es el criterio, un matiz relevante para interpretar el alcance real de un avance superior al 6,5 %.

Para valorar la proyección es útil repasar los antecedentes. Entre 2013 y 2020, la economía venezolana atravesó una contracción prolongada que, según estimaciones de organismos internacionales y de economistas independientes, redujo el producto interno bruto en torno a tres cuartas partes. A esa caída contribuyeron el descenso de la producción petrolera, la hiperinflación, las sanciones internacionales, el deterioro de los servicios públicos y una intensa ola migratoria que, según Naciones Unidas, ha llevado a más de siete millones de venezolanos a vivir fuera del país.

A partir de 2021, distintos indicadores comenzaron a mostrar una recuperación parcial. La flexibilización de los controles cambiarios, la mayor circulación de divisas y una dolarización de facto en buena parte de las transacciones cotidianas moderaron la inflación respecto de sus picos y reactivaron el comercio. El Banco Central de Venezuela ha informado de tasas de crecimiento positivas en varios periodos, aunque analistas independientes suelen advertir de que los porcentajes se calculan sobre una base muy deprimida y de que los ingresos de los hogares aún no han recuperado los niveles previos a la crisis.

El petróleo continúa siendo el principal motor de la economía nacional, de modo que su producción, sus precios y el régimen de sanciones influyen de manera determinante en el desempeño del país. A ello se suma un factor geográfico: Venezuela se asienta sobre un sistema de fallas activas, como las de Boconó, San Sebastián y El Pilar, y ha vivido episodios sísmicos de gran consecuencia, entre ellos el terremoto de Caracas de 1967 y el de Cariaco de 1997. Tras un sismo, la reconstrucción suele dinamizar sectores como la construcción y los materiales, aunque también exige recursos públicos y privados y puede tensionar las finanzas y la infraestructura.

Para la comunidad venezolana en Estados Unidos, y de modo particular en el sur de Florida, donde reside una de las diásporas más numerosas, la noticia tiene un interés práctico. Muchas familias mantienen vínculos directos con quienes viven en el país a través de remesas, envíos de ayuda y, en ocasiones, inversiones en vivienda o pequeños negocios. Los sismos suscitan inquietud por la situación de los familiares, y las perspectivas económicas influyen en las decisiones de apoyo desde el exterior. Esa cercanía explica, en parte, que medios locales como WPLG den seguimiento a la evolución venezolana.

Quedará por verse si la proyección se confirma. La fuente no ofrece un calendario, pero lo habitual es que las cifras del tercer trimestre se conozcan en los meses siguientes, mediante los informes del Banco Central de Venezuela y las evaluaciones de organismos multilaterales y consultoras independientes. Esos datos permitirán saber con mayor precisión en qué medida la actividad económica resistió el impacto de los terremotos y qué sectores sostuvieron el crecimiento.

Fuente: WPLG Local 10