Zumba, el programa de acondicionamiento físico que combina coreografías de baile con entrenamiento cardiovascular, cumple 25 años de existencia en 2026, según destaca la publicación especializada Women's Health. Lo que comenzó como una clase improvisada en Colombia a mediados de la década de 1990 se ha convertido en uno de los fenómenos del fitness más extendidos a escala global, con una comunidad activa de instructores y practicantes que abarca más de 180 países.
El programa fue creado por el coreógrafo y entrenador colombiano Alberto "Beto" Pérez, quien, según la historia oficial de la marca, un día olvidó la música habitual de su clase de aeróbicos y recurrió a casetes de salsa y merengue que llevaba en su mochila. La respuesta entusiasta de sus alumnos en Cali sentó las bases de una metodología que años más tarde, en colaboración con los empresarios Alberto Perlman y Alberto Aghion, fue formalizada como marca y exportada a Estados Unidos a principios de los años 2000. Desde entonces, Zumba Fitness LLC ha desarrollado múltiples modalidades: Zumba Gold (para adultos mayores), Aqua Zumba, Zumba Kids, Zumba Toning y Strong by Zumba, entre otras variantes orientadas a distintos perfiles de practicantes.
De acuerdo con Women's Health, la propuesta central de Zumba radica en hacer que el ejercicio sea percibido como una celebración en lugar de una obligación. Las sesiones típicas duran entre 45 y 60 minutos e integran ritmos como la salsa, el merengue, la cumbia, el reggaeton y el flamenco, alternando segmentos de alta y baja intensidad para trabajar el sistema cardiovascular, la coordinación, el equilibrio y la musculatura de manera simultánea. Esta estructura de intervalos encubiertos bajo una coreografía accesible es señalada por la publicación como uno de los factores que explican la adherencia sostenida de sus practicantes a lo largo del tiempo.
El éxito de Zumba debe entenderse dentro de un contexto más amplio de transformación en la industria del fitness. Durante las últimas dos décadas, los estudios de comportamiento en salud pública han documentado de manera consistente que la barrera principal para la actividad física regular no es la falta de información sobre sus beneficios, sino la falta de motivación y de disfrute durante la práctica. Los formatos que incorporan elementos sociales, musicales o lúdicos han demostrado tasas de abandono significativamente menores que los entrenamientos de corte tradicional, según investigaciones publicadas en revistas de medicina del deporte. Zumba supo capitalizar esa realidad antes de que el concepto se volviera tendencia en la industria.
Desde el punto de vista fisiológico, la comunidad científica ha estudiado los efectos del ejercicio aeróbico de intensidad moderada a vigorosa —categoría en la que se inscribe una clase de Zumba estándar— sobre indicadores como la presión arterial, la glucemia, el peso corporal y el bienestar mental. Diversas investigaciones, entre ellas estudios publicados en el Journal of Sports Science and Medicine, han reportado mejoras en estos marcadores en grupos que siguieron programas de baile de fitness durante periodos de ocho a doce semanas. La Organización Mundial de la Salud recomienda para adultos entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, un umbral que una práctica de Zumba de tres sesiones por semana puede cubrir con facilidad.
Para la comunidad latina en Estados Unidos, el aniversario de Zumba tiene una dimensión cultural adicional. El programa nació de ritmos que forman parte del patrimonio musical de América Latina y el Caribe, y ha funcionado históricamente como un espacio de identidad y pertenencia para personas de origen hispano que encontraron en sus clases tanto una rutina de salud como un vínculo con sus raíces. En ciudades con alta concentración de población latina —Miami, Los Ángeles, Houston, Nueva York— los estudios de Zumba han operado durante años como puntos de encuentro comunitario, un rol que trasciende la función puramente física del entrenamiento.
Según la información difundida por Women's Health con motivo de este aniversario, Zumba continúa formando instructores certificados en todo el mundo y actualizando su catálogo musical y coreográfico para mantener la propuesta vigente frente a nuevas tendencias del fitness digital y presencial. La compañía ha expandido su plataforma en línea, lo que durante la pandemia de COVID-19 le permitió sostener su comunidad a través de clases virtuales y que hoy convive con el formato presencial en gimnasios, centros comunitarios y espacios al aire libre. El próximo horizonte de la marca, según fuentes del sector, apunta a consolidar su presencia en mercados emergentes de Asia y África, donde la penetración del fitness grupal de base rítmica sigue en expansión.
Fuente: Women's Health



