El uso de la inteligencia artificial (IA) con fines personales casi duplica su adopción en el ámbito laboral, según un análisis publicado por El País. El hallazgo pone de manifiesto un cambio de patrón en la forma en que las personas incorporan estas herramientas a su vida diaria, más allá de los entornos corporativos o profesionales.

De acuerdo con la fuente, los usuarios acuden a asistentes y plataformas basadas en IA para resolver dudas cotidianas, obtener recomendaciones, redactar mensajes personales o explorar temas de interés propio, actividades que superan en frecuencia a tareas como la elaboración de informes, la automatización de procesos o la gestión de proyectos en el trabajo.

El dato resulta relevante porque contradice la narrativa predominante en el debate público, que suele situar el impacto de la IA principalmente en el mercado laboral y la productividad empresarial. La evidencia apunta, en cambio, a que la tecnología está permeando primero los hábitos personales de millones de personas.

Según El País, esta tendencia podría estar impulsada por la accesibilidad de aplicaciones de IA de uso gratuito o de bajo costo, así como por la facilidad con que los usuarios no especializados pueden interactuar con estas herramientas en su vida cotidiana. El contexto profesional, en contraste, puede estar sujeto a restricciones corporativas, preocupaciones sobre privacidad de datos o simplemente a una curva de adopción más lenta dentro de las organizaciones.

El análisis no detalla metodología específica ni tamaño de muestra en la información disponible, por lo que los datos deben interpretarse en el marco de lo que la propia fuente atribuye a su investigación.

Fuente: EL PAÍS